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Crónica:VUELTA 2002 | Octava etapa

Aitor corona la exhibición del Kelme

El equipo de Belda no sólo resistió los ataques, sino que contraatacó y ganó la etapa

Hace una semana, apenas empezada la Vuelta, en Alcoi, más o menos, a Óscar Sevilla se le ocurrió decir a algún colega de pelotón que él había venido a la Vuelta a trabajar, que el verdadero líder del Kelme era Aitor González. Alguno creyó que era una broma y, entre risas, se lo comentó a su director, Vicente Belda, que no supo qué decir, y a Aitor, que se quedó cortado. Luego, en el hotel, hablaron con Sevilla: '¿Qué es eso? ¡Qué te has creído? Te estás quitando la responsabilidad de encima. Patatín, patatán'. Sevilla respondió que él no había hablado. Siete días después, si Sevilla repitiera la frase o si la dijera por primera vez, nadie le mediría la fiebre ni dudaría ni pensaría mal. Siete días después, ayer mismo, Aitor González subió a la sala de prensa, agarró el micrófono y dijo: 'Ganar la Vuelta es una posibilidad. Tanto Óscar como yo tenemos libertad en el equipo'. A nadie le extrañó que lo dijera. A nadie le extrañará que mañana, tras la contrarreloj, sea él quien vista el maillot de líder.

Vuelta 2002| 8

Málaga-Ubrique, 172 km. ETAPA 1. Aitor González (Kelme), 4h 18m 36s 2. David Etxebarria (Euskaltel), m. t. 3. Luis Pérez (Coast), m. t. Mario Cipollini abandonó la carrera GENERAL 1. Óscar Sevilla (Kelme), 29h 43m 40s. 2. Alexandre Vinokurov (Telekom), a 14s 3. Aitor González (Kelme), a 41s. 4. Roberto Heras (US Postal), a 48s. ETAPA DE HOY Córdoba-Córdoba, 130 km. ETAPA DE MAÑANA Córdoba-Córdoba, 36,5 km (c. r. i.)

Aitor González, de 27 años, potencia descomunal en unas piernas de rodador que le convierten en escalador, contrarrelojista y velocista, tenaz y cabezota, apodado Speedy González por un Erik Dek-ker que las pasó moradas para derrotarle en una etapa del Tour, guarda aún un boletín de notas escolar en el que al lado de los PA estaba escrita esta observación de la profesora: 'Tiene más capacidad de la que demuestra, pero se obstina en mantenerse en sus ideas y le cuesta abrirse a ideas nuevas'. Era un obstinado en la escuela. Lo sigue siendo en el pelotón. Un hombre de ideas fijas. Y claras, para desgracia de Luis Pérez, el héroe triste del día.

La etapa había sido tremenda, la serranía de Ronda, la sierra de Grazalema, arriba y abajo sin parar. Era el día en el que el ONCE-Eroski y el iBanesto.com, los tocados de La Pandera, iban a lanzar una táctica agresiva para poner a prueba al Kelme de los dos líderes. Le pusieron a prueba. Acabaron impresionados. Desolados. El Kelme resistió. No, se exhibió. Carlos García Quesada, el tercer hombre, aniquiló a la oposición, destrozó al pelotón con su ritmo en Las Palomas. Y, en el descenso hacia Ubrique, Aitor González se lanzó. Para aliviar de trabajo a sus compañeros, dijo. A 50 metros, en la última cuesta, alcanzó a Pérez, lejano fugado, le superó y ganó la etapa. Ahora se prepara para ganar la Vuelta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de septiembre de 2002