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El Plan de Excelencia Turística de Córdoba se esfuerza por alargar la estancia media de los visitantes

El año pasado 700.000 personas se alojaron en establecimientos de Córdoba. Su estancia media fue de 1,5 días y el gasto, de unas 14.000 pesetas diarias. Otros se limitaron a excursiones de una jornada, en las que vieron la Mezquita (que recibió 1,2 millones de visitantes en 2001) y poco más. El bajo número de pernoctaciones es la primera preocupación del sector: prolongar la estancia media, el objeto de casi todos los esfuerzos.

'Córdoba tiene mucho que ofrecer', asegura Federico Rodríguez Ardila, gerente del Plan de Excelencia Turística (PET) de la ciudad, un instrumento que dispone de 5,4 millones de euros y de cuatro años para colocar a la ciudad en primerísima fila. 'Resulta perjudicial que todo el acento se ponga en la Mezquita, porque parece que no hay nada más. Y ésta es una ciudad-sorpresa; los visitantes, una vez aquí, encuentran una gran riqueza patrimonial y museística. Vienen pensando quedarse un día y ven que podían haber programado al menos dos o tres'.

Rodríguez Ardila no cree que el problema sea de promoción: 'Trabajamos mucho en dar a conocer nuestra oferta y en diversificarla. Córdoba es el sexto destino de turismo cultural más importante de España, y tiene mucha presencia en los folletos de los touroperadores. Pero la mejor promoción consiste en que el visitante esté bien atendido, se vaya contento y recomiende la ciudad'.

El turista medio se aloja en establecimientos hoteleros de tres y cuatro estrellas, explica el gerente del Plan de Excelencia: 'tiene entre 35 y 50 años, viaja en pareja, le mueven inquietudes culturales y se ha decidido a venir por consejo de amigos o conocidos'. El 56% es español (de Madrid y Cataluña sobre todo); los demás son mayoritariamente europeos, británicos, franceses e italianos.

En general, el turista se va satisfecho. Se queja de los horarios y pide más presencia policial. 'No existe un problema real de seguridad', matiza Rodríguez Ardila, 'es una percepción personal de los turistas que no se justifica en cifras'. El Plan prevé también actividades culturales nocturnas y nuevas rutas. 'La clave está en dar un servicio de calidad', concluye Rodríguez Ardila.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de septiembre de 2002