Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:JOSÉ LUIS BORAU | Director de cine

'A veces, la violencia de las películas es sólo para impresionar'

El director y guionista de cine José Luis Borau (Zaragoza, 1929) considera que escribir el guión de una película de género exige 'un esfuerzo suplementario', en contra de quienes se conforman con poner en juego personajes y situaciones 'arquetípicas'. Con la referencia de Crimen de doble filo, filme que dirigió en 1964, el realizador disertó ayer sobre el cine negro español en los 60. Fue en San Sebastián, en el curso de verano de la UPV sobre este género.

Pregunta. ¿Qué cambios aprecia en el cine negro español desde los 60?

Respuesta. El gran cambio es que se ha constituido por fin en un género, porque aquellas películas que se hacían en los 60 eran muy aisladas dentro del conjunto de la producción nacional. En todo caso, eran películas más o menos miméticas de las que se hacían fuera, en Estados Unidos o en Francia, donde sí había cine negro.

P. ¿La llegada de la democracia supuso un cambio de tendencia?

R. Sí. El cine negro tiene que ser por definición escabroso, pero la libertad, la ausencia de la censura ha permitido que todo sea mucho más explícito, que el atractivo sexual y las escenas eróticas sean mucho más violentas, que la concepción de personajes más cínicos, más amorales, sea más frecuente. E, insisto, el cine negro español ha conseguido incorporar al imaginario del género personajes y situaciones típicamente nuestros.

P. Los directores también habrán ido aprendiendo.

R. Los directores jóvenes se mueven en ese género con una soltura y eficacia que nosotros desconocíamos. Y es que una condición clásica para todos los géneros, pero sobre todo para el cine negro, es que hay que dominar los secretos de la expresión cinematográfica, el montaje, la planificación, el encuadre,...

P. ¿Pese a haber conseguido ese sello propio, sigue mirando a EE UU?

R. Sí, pero en un sentido técnico, porque en las películas de violencia son maestros, llevan muchos años de ventaja y son un ejemplo vivo e inevitable.

P. ¿Los guiones de cine negro se apoyan excesivamente en la literatura?

R. No. Quiero decir que, en ocasiones, el hacer películas de género, y no sólo negro, parece que es un pasaporte para que pueda ocurrir cualquier cosa en la historia, para que no haya rigor realista y creativo. Eso es un error. A veces, las películas están bien rodadas, la violencia es fantástica y los actores también, pero te das cuenta de que sólo está hecho para impresionar, para intrigar. Entonces, pierde toda la intriga. Hay que envolver al espectador, pero no mostrar las intenciones con las que cuentas la historia.

P. ¿Se cuelan películas que no son de cine negro con filmes de este género?

R. Sí, muchas. El género de cine negro es por definición muy vago. Los límites siguen siendo un tanto imprecisos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de septiembre de 2002