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Misa mayor en Comisiones Obreras

Mentiras y manipulaciones. 'Decir que la política económica es neutral es mentira', proclamó ayer Paloma De Villota, profesora de economía en la Complutense de Madrid. Su discurso ilustró sobre el malestar que causa la globalización como 'modelo de desarrollo sin rostro humano'.

La manipulación, en cambio, es ya histórica. Se refiere a Carlos Marx y su famosa frase, sacada de contexto, sobre la religión como 'el opio del pueblo'. Lo que en realidad dijo Marx fue esto: 'La miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real, y, por la otra, la protesta contra esa miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida; el corazón de un mundo sin corazón; el espíritu de una situación contra el espíritu. Es el opio del pueblo'. Esta última frase viene subrayada en el texto del joven Marx (tenía 26 años cuando refuta así a Hegel) porque no era suya, sino lo que flotaba en el ambiente. En realidad, Marx estaba piropendo al cristianismo de rostro humano, dijo ayer el teólogo Tamayo.

El congreso se cierra este mediodía con una misa concelebrada en el salón de actos de Comisiones Obreras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de septiembre de 2002