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Reportaje:

Con los ojos de la adolescencia

Imanol Uribe estrena 'El viaje de Carol', su última película, en el Festival de Málaga

'Desde hace años no consigo nunca ir a veranear al norte, María siempre me trae al sur. Y me estoy dando cuenta de que los estrenos también se los están trayendo aquí. Así que probablemente estrenaremos siempre en Málaga' . Imanol Uribe bromeaba ayer en la presentación de su última película, El viaje de Carol.

El Teatro Cervantes se volvió a vestir de cine con este preestreno nacional, un evento que, aunque fuera de fecha, se enmarca dentro del Festival de Málaga-Cine Español. La actriz malagueña María Barranco, esposa del director, que también interviene en la película, hizo de maestra de ceremonias. En un acto sencillo, presentó a Álvaro de Luna y los protagonistas del largometraje; Clara Lago, de 12 años; y Juan José Ballesta, de 14, protagonista de El Bola, la premiada cinta de Achero Mañas.

La mirada de estos dos adolescentes es el hilo conductor de una fábula que se desarrolla en un pueblo del norte de España en los últimos meses de la Guerra Civil española. 'Es una película que cuenta historias y desde el punto de vista de Carol. Por eso es una película luminosa, fresca, con aspecto de cuento moral', afirma Uribe.

Clara Lago reconoce que el director le inspiraba cierto respeto al principio. 'Lo veíamos un poco más serio que al resto, pero cuando lo vas conociendo te das cuenta que es como uno más y te deja reír en los ensayos', asegura. Es el primer papel protagonista en la gran pantalla de esta joven intérprete, aunque ya tenía la experiencia de la serie Compañeros.

'Lo que más me ha costado rodar son las escenas más dramáticas en las que había que llorar y también cuando me tuve que meter en el río. El agua estaba muy fría. Pero luego llegabas al hotel y todo se te olvidaba, ha sido estupendo', añade Clara. Pero no ha estado sola. Junto a ella han compartido peripecias otros jóvenes de la escena española como Juan José Ballesta, que ha participado en cuatro largometrajes en los últimos dos años. 'Tanto el rodaje de El Bola como éste me han parecido fáciles, porque yo me lo tomo como un juego. Aunque a Imanol, al principio, lo veía más serio que a Achero Mañas. Pero te deja hacer lo que quieras, que lo hagas a tu aire siempre que le guste, claro', dice Ballesta.

La solvencia de profesionales sólidos del cine español como Rosa María Sardá, Carmelo Gómez, María Barranco o Álvaro de Luna ha arropado la frescura de estos ojos adolescentes. 'Era una dificultad añadida de la película el rodar con chicos jóvenes', dice Álvaro de Luna. 'Pero he trabajado muy cómodo. Ella es una actriz fuente, como yo la llamo. Se deja ir en el sentimiento y no tiene que explorar demasiado en el personaje. Aparece prácticamente en todos los fotogramas del largometraje y eso es una gran lección. Los chicos han aguantado muy bien el esfuerzo psicológico', añade De Luna.

De Nueva York a la trágica España

Carol, una adolescente de madre española y padre estadounidense, viaja por primera vez al pueblo de su madre en la primavera de 1938. Armada de un carácter rebelde, cambiará la vida del aburguesado entorno familiar que encuentra a su llegada. La complicidad con Maruja, maestra y amiga de su madre; las lecciones de vida de su abuelo, don Amalio, y su amor por un chico embrutecido pero de gran corazón, Tomiche, le abrirán las puertas a un universo de sentimientos que harán de su viaje una enseñanza de vida. Su padre se enrola en la lucha contra el levantamiento franquista y, mediante cartas, mantiene el espíritu intrépido de su hija. 'Es una película de sentimientos, hecha con mucho cariño', dice Uribe. El guión de Ángel García Roldán está basado en su novela, A boca de noche, y retomado por el propio cineasta. El viaje de Carol bordea el dramatismo sin caer en la lágrima fácil, muestra emociones contenidas y personajes burgueses y cobardes renovados por la fortaleza de una niña que cambia sus vidas para siempre.

Empezando por su abuelo, para los habitantes del pueblo imaginario donde se desarrolla la historia Carol supone un auténtico revulsivo. 'Bicho raro', como la llama su amigo Tomiche, dará a todos una lección de fuerza, imaginación y madurez, la misma que reposa en toda la película.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de septiembre de 2002

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