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59ª MOSTRA DE VENECIA

Hanks da vida a un gánster con corazón y a un buen padre

Con dos oscars a las espaldas y un historial fílmico de chico bueno, Tom Hanks se presentó ayer en el Lido de Venecia con toda la proverbial modestia de los grandes actores. Por primera vez en su brillante carrera, Hanks interpreta en la extraordinaria Camino a la perdición, de Sam Mendes, el papel de Michael Sullivan, un gánster irlandés a las órdenes de John Rooney (Paul Newman), capaz de asesinar con la mayor naturalida. 'El de Sullivan es un personaje totalmente nuevo para mí, era un desafío', dijo Hanks. 'Toda la dificultad del personaje estriba en que es un buen padre y un buen gánster. Normalmente hay que establecer una prioridad, pero en este caso, los dos aspectos se complementan'. Lo cierto, sin embargo, es que en el filme, Hanks, que aparece como un cuarentón con bigote y muchos kilos de más, da vida a un gánster con corazón, y excelente padre además.

En la sala de Prensa de la Mostra, el actor se presentó flanqueado por Mendes y por los dos productores ejecutivos. Para Sam Mendes, con un oscar en su haber (por American Beauty), Camino a la perdición nace como un homenaje al cine de gánsteres de los años treinta, cuarenta y setenta. 'Mis referencias visuales han sido muchas, porque son muchas las historias de gánsteres en la filmografía americana', reconoció Mendes, nacido en Reading, cerca de Londres, hace 37 años.

Basada en el homónimo relato de Max Allan, en el que ha trabajado después el guionista David Self, Camino a la perdición describe el funcionamiento de la mafia irlandesa en Estados Unidos, menos conocida que la italiana. Una organización criminal aceptada, por así decir, por la Iglesia católica irlandesa. 'El filme no está planteado como una propuesta moral, no es que se puedan defender los valores familiares matando', añadió Mendes. Pero hay en él una lección moral 'porque Sullivan consigue al final salvar a su hijo evitando que siga su camino'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de septiembre de 2002