La Bienal de Flamenco se va a los barrios de Sevilla

Cuando todavía no acaban de darse las últimas puntadas a la programación del largo mes de Bienal de Flamenco de este otoño, comienza la andadura de los Caminos de la Bienal con dos ciclos, La Bienal va por barrios, y el que tiene por nombre A palo seco, de nueva factura. Ambos llenarán, a partir de hoy, el mes y medio que queda para que se enciendan las luces de los primeros espectáculos del evento flamenco de los años pares.

La Bienal va por barrios llevará a los espacios abiertos de los parques de Amate y la Buhaira, el Hotel Triana, Cortijo del Cuarto y las ruinas de los jerónimos de Buenavista un flamenco variopinto hecho por jóvenes y mayores; entre Joselito de Lebrija, el Bolita de Jerez o la Tobala y Pedro Sierra y las niñas sexa, hepta y octogenarias de la Peña de tío José de Paula caben casi dos generaciones.

'A los sevillanos, con estas actuaciones que tienen en total un presupuesto de 120.000 euros, no vamos a pedirles su aportación económica sino la renovación de su apoyo a la Bienal de Flamenco de septiembre y octubre con su asistencia masiva', dice Manuel Herrera, director de la Bienal de Flamenco. Estos espectáculos llenarán las noches de todos los miércoles y jueves que van desde hoy hasta el 15 de agosto.

Con un criterio muy distinto se ha diseñado A palo seco, que comenzará el día 21 de agosto y terminará ese mes y que tendrá un presupuesto de 36.000 euros. Dispuesto con la exquisitez del flamenco más clásico, responde a la democratización del estereotipo de la fiesta señorial: poder escuchar de viva voz el cante, formando parte de un público exiguo y en lugares señeros.

Los que se han escogido para esta primera ocasión son la casa sevillana que en estos momentos ocupa la Delegación de la Consejería de Turismo en la calle Trajano, representativa de las de la burguesía del XIX; los dos patios del antiguo convento del Carmen, convertido en Conservatorio Superior de Música y Teatro; la Casa del Rey Moro; el patio del Pabellón Mudéjar en la Plaza de América y, probablemente, el ensanche de la calle Habana, en el dédalo de callejas de la misma Casa de la Moneda, donde tiene su sede la Bienal.

En estos enclaves y al módico precio de seis euros podrá escucharse, el miércoles 21 de agosto y los viernes y sábados hasta el final de ese mes, los cantes de Fernando de la Morena, Tina Pavón, Diego Clavel, Melchora Ortega, Jesús Heredia, Segundo Falcón, Laural Vital, Chano Lobato, Fernando Terremoto o Julián Estrada y los sones de Diego de Morao, Niño Elías, Antonio Carrión, Fernando Moreno, Manolito Herrera, Paco Jarana, Eduardo Rebollar, Antonio Higuero o Manuel Silveria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 16 de julio de 2002.