Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
MERCADOS

Víctima de la desconfianza

Los escándalos empresariales provocan nuevos descensos

La Bolsa ha vivido otra semana de crisis de confianza. Los escándalos empresariales crecen y las ventas se convierten en las protagonistas. Sólo la consecución de nuevos mínimos anuales provoca el interés de un dinero muy agazapado, pero que no ha servido para cambiar el rumbo de los mercados.

Nuevamente las bolsas de todo el mundo han sido presas de la crisis de confianza que vienen generando en los mercados los continuos escándalos sobre lo que se está llamando 'contabilidad creativa', y que no es otra cosa que el maquillaje artificial de las cuentas de grandes empresas norteamericanas, aunque el fenómeno está dando ya síntomas también en Europa.

Pero como las desgracias no vienen solas, en los últimos días se esta sumando como factor desestabilizador al ya comentado los profit warnings, o revisión a la baja de los resultados empresariales. El resultado no podía ser otro que caídas espectaculares en las cotizaciones de las empresas y los indicadores bursátiles de todo el mundo en zona de mínimos.

La Bolsa española comenzó la semana con la resaca de la fulgurante recuperación de las jornadas precedentes, pero sólo fue eso. La realidad volvió rápidamente y en las tres sesiones siguientes se sucedieron recortes de consideración que culminaron el jueves con caídas en los índices, siendo la segunda más fuerte del año en el caso del índice general de Madrid y la tercera para el Ibex, dejando al primero en un nuevo mínimo anual y al selectivo muy cerca de su valor más bajo del año.

El Ibex 35 perdió en la semana un 5%. Pero esta situación de deterioro en los precios es generalizada en todos los mercados más importantes del mundo. Así, la Bolsa de Nueva York y la de Londres quedaban el jueves en cotas mínimas desde el año 1997, mientras la alemana se situaba en los niveles del 11 de septiembre pasado.

De todas formas, los bajos precios de muchas empresas, unidos a unos favorables resultados de algunas empresas en EE UU, permitió en la sesión del viernes recuperar algo del terreno perdido. Los analistas empiezan a vaticinar que, finalmente, el segundo semestre será alcista y se superarán los niveles actuales ampliamente, pero lo cierto es que en el corto plazo sigue pesando mucho en el ánimo de los inversores la fiebre desatada de escándalos financiero. La atención estará puesta también en los resultados empresariales y en una larga lista de datos económicos.

La característica de que en la crisis bursátil actual son precisamente las grandes empresas las más castigadas en sus cotizaciones puede resultar más favorable para una recuperación de los indicadores en menor tiempo, siempre y cuando las condiciones de desconfianza generalizada vayan diluyéndose. Algo que no parece tan sencillo, pues en el caso español inciden negativamente los problemas financieros y económicos que atraviesan la mayoría de los países de Latinoamérica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de julio de 2002