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El paro baja dos décimas en EE UU pese a la debilidad de la recuperación

La tasa de desempleo en Estados Unidos descendió dos décimas en mayo, hasta el 5,8%, en una oscilación que sorprendió a Wall Street pero que no disipó las dudas sobre la fortaleza de la recuperación económica. A pesar del giro positivo, los analistas estiman que el desempleo volverá a subir en el futuro inmediato porque el mundo empresarial carece aún de la suficiente confianza como para aumentar la plantilla.

Mientras tanto, en Alemania la situación también mejoró ligeramente. Las cifras dadas a conocer ayer por la Oficina Federal de Empleo indican que el número de trabajadores parados bajó al 9,5% (frente al 9,7% en abril), por debajo del listón psicológico de los cuatro millones de personas por primera vez desde enero.

Por su lado, los economistas estadounidenses se vieron sorprendidos por la cifra anunciada por el departamento de Trabajo, que calificaron de anecdótica, y aún pronostican un repunte del desempleo hasta el 6,5% en los meses venideros. La propia secretaria de Trabajo, Elaine Chao, abundó en la idea. 'Tienen que pasar todavía unos meses más antes de que los empresarios recuperen la confianza y contraten trabajadores fijos', dijo.

Los datos anunciados ayer revelan que el número de parados de larga duración, que en Estados Unidos se contabiliza a partir de las 27 semanas, siguió aumentado el mes pasado hasta los 1,6 millones, el 20% del total de los desempleados y casi el doble de la cifra registrada hace un mes. En este caso, la ministra atribuyó el fenómeno a la ampliación en 13 semanas de la cobertura del desempleo.

Ante la perspectiva de una nueva subida de la tasa de paro y frente al temor a que se debilite la demanda de los consumidores, los economistas dan por hecho que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés en su actual cota del 1,75% cuando se reúna a finales de mes para evaluar la situación. Algunos analistas van más lejos y aventuran que no habrá cambios en todo el año, ya que entienden que la economía avanza sin decisión y la inflación no es una amenaza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de junio de 2002