Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Un superviviente de Hollywood

Mickey Rooney explica en el Festival de Peñíscola cómo bautizó a Marilyn y cómo ha cambiado el cine

El actor estadounidense Mickey Rooney (Nueva York, 1920) paseó ayer por la monumental población de Peñíscola su perpetua jovialidad. Es la principal estrella del Festival de Cinema de Comedia y hoy recibirá el Premio Calabuch que cada edición otorga este festival en la gala de clausura a una destacada estrella del mundo del cine cómico. El actor estuvo acompañado en todo momento por su mujer, Jan Chamberlain, la octava de su lista de esposas, que incluye a la mítica Ava Gardner. Con su actual mujer realiza en la actualidad un show musical en Estados Unidos, tal y como recordó varias veces. Rooney se mostró en forma, simpático, solícito y satisfecho de visitar España.

Inició su carrera cinematográfica a los seis años y no ha cesado desde entonces de encajar su pequeño y reconocible físico en multitud de personajes hasta participar en dos centenares de películas.

Rooney recordó con nostalgia algunos de los nombres de la época dorada de Hollywood y lamentó el estado actual de la industria del cine. 'Hollywood está cambiando y actualmente hay un sólo hombre, una estrella como Steven Spielberg, que lo domina todo con [su productora] Dreamworks'. Burt Lancaster, Gary Grant, Bing Crosby, Bette Davis o Clark Gable 'ya no están ahí'. De los nombres actuales sólo destacó a Tom Cruise, al que considera 'un buen actor', aunque piensa que 'no hay nadie como Errol Flynn o nadie baila como Fred Astaire'.

Superviviente y testigo de todo un mundo que forma parte de la memoria colectiva, Joe Yule Jr., más conocido como Mickey Rooney, recordó dos anécdotas que han marcado la historia del cine. Fue él quien dio el nombre de Mickey Mouse y quien sugirió el de Marylin Monroe. El actor le dijo a Norma Jean que su nombre no era artístico y le recomendó el de Marilyn, en honor a la actriz Marilyn Millar. Justo en ese momento llamó el señor Monroe por teléfono. Cuando colgó, Norma Jean le preguntó quién era y Mickey Rooney le contestó: 'tu apellido'.

El Festival de Peñíscola es uno de los pocos dedicados a la comedia. en este sentido, el actor de Capitanes intrépidos comentó que el género fundamental porque 'a la gente le encanta reír', si bien 'actualmente hay poca comedia'. 'En el mundo se necesita mucha más comedia', indicó. En su opinión 'los comediantes pueden llegar a ser actores pero para un actor es muy difícil llegar a ser un buen cómico'. 'Hay mucha gente que encuentra duro ser un buen actor y cómico', concluyó antes citar a Jim Carrey y Tom Hanks, como ejemplos de buenos cómicos y actores.

Rooney ha sido también productor y en referencia a esta faceta habló de que 'ser un director y productor es difícil', antes de volver a insistir en que no está 'retirado' sino que sigue adelante con su 'mujer y con el show'.

Como demostración de su plenitud de forma arrancó a cantar tres veces en la animada conferencia de prensa. En una de ellas entonó el popular tema de Henry Mancini, rememorando la película Desayuno con diamantes, de Blake Edwards en la que interpretaba a un fotógrafo japonés. Junto a él también estaba su hijo, al que hizo referencia por su aparición de niño en la película española La vía láctea.

El actor Paco Algora ejerció de periodista improvisado y preguntó sobre la preparación de los personajes. Rooney respondió como en los viejos tiempos, que 'simplemente lo hacía'. 'No hay lecciones para actuar, la única lección es ser quien eres, decir lo que quieres decir, y hacer lo que tengas que hacer, así lo hicieron grandes actores como Spencer Tracy o Humprey Bogart'.

El intérprete de títulos como Forja de hombres de Norman Taurog, La comedia humana, de Clarence Brown, o El mundo está loco, loco, loco, de Stanley Kramen, fue nominado cinco veces al Oscar, consiguiendo un Oscar honorífico a su dilatada carrera.

Rooney apartó por unos momentos el cine para ponerse el ropaje patrótico y afirmar con rotundidad que se siente 'orgulloso de haber servido al ejército' de su país durante la Segunda Guerra Mundial, 'uno de los mayores orgullos' que ofrece a su familia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de junio de 2002