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EMPRESAS

Intel trae a Europa la conexión sin hilos de banda ancha

Seis países permiten con restricciones el estándar 802.11a norteamericano

Ningún experto se esperaba que se produjera tan pronto. Pero Intel lo ha conseguido. Convencido del futuro de las redes inalámbricas, el fabricante de chips ha introducido en Europa la tecnología de alta velocidad 802.11a, hasta ahora sólo operativa en Estados Unidos. Lo ha hecho sorteando al organismo ETSI y convenciendo a los reguladores de comunicaciones locales de Francia, Reino Unido, Holanda, Bélgica, Dinamarca y Suecia. Europa emplea el estándar 802.11b, cinco veces más lento.

En el Intel Developer Forum, celebrado la pasada semana en Múnich, Alemania, anunció la disponibilidad para Europa de su familia de productos para redes sin hilos 802.11a, (tiene una velocidad de 54 Mbit/s). La seguridad, uno de sus puntos débiles, no estará resuelta hasta el año 2003, dijo Sean Maloney, vicepresidente ejecutivo de comunicaciones de Intel.

Restricciones

La especificación 802.11a emplea una banda de frecuencias de entre 5,15 GHz y 5,35 GHz, que interfiere con las redes de satélite y militares. Intel ha tenido que adaptar el producto reduciendo la gama de frecuencias. Además, cuando lo instale, el usuario deberá seleccionar sólo cuatro de los ocho canales disponibles.

El formato 11a es idóneo para aplicaciones que consumen un gran ancho de banda (audio y videoconferencias, minería de datos y la transferencia de ficheros de mucho peso). Como opera con ocho canales separados, la norma 11a puede proporcionar hasta 432 Mbit/s en una localización; los tres canales agregados del 11b sólo llegan a 33 Mbit/s.

En el resto de países europeos y mientras llega la autorización para la especificación 11a, la compañía comercializará a finales de junio el punto de acceso Pro/Wireless 2000 LAN Dual Band Access Point (835 euros) y adaptadores para ordenadores portátiles (195 euros). Los accesorios para PC de sobremesa aparecerán en el tercer trimestre de 2002.

El mérito de este aparato de acceso, que funciona para redes inalámbricas 11b (también conocida popularmente como Wi-Fi), es que sirve de puente de transición a las futuras redes 11a (o Wi-Fi5), con las que se entenderá. Una futura garantía para las inversiones realizadas.

Pero la sopa de letras de estándares (se habla del 11g y 11h) puede arruinar el prometedor futuro de las redes sin hilos. Por ello, el fabricante también prepara la integración de ambas normas en un chipset (conjunto de chips que realizan las funciones básicas de cualquier placa base) capaz de operar tanto en Wi-Fi como Wi-Fi5. 'No debemos confundir a los clientes con estándares incompatibles', aseguró Maloney.

Intel también apuesta por crear chips que integren capacidades de radiocomunicación y dispositivos Ultra Wide Band, como explicó el director de tecnología de Intel, Patrick Gelsinger.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002