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Un 'comando itinerante' de ETA puso el coche bomba en Navarra

Profesores y estudiantes condenan el ataque en el campus universitario de Pamplona

El atentado con coche bomba contra el edificio central de la Universidad de Navarra, perpetrado el jueves en Pamplona, fue realizado por un comando itinerante de la organización terrorista ETA, según ha podido determinar la investigación policial. Los terroristas utilizaron 20 kilos de un explosivo, probablemente titadine, colocados en el interior de un vehículo Ford Escort robado el pasado 20 de abril en la localidad francesa de Cognac.

Aspectos como la constatación de que las matrículas falsas del coche bomba no se correspondían con otro vehículo de la misma marca, sino con una furgoneta Citroën C-15, y el hecho de que el anuncio del atentado fuera realizado a través de una cinta magnetofónica grabada por una persona con marcado acento francés, confirman, según los expertos policiales, que ETA no ha tenido tiempo de reestructurar la desarticulada estructura que poseía en Navarra y que utilizó un comando itinerante llegado del País Vasco o Francia para atentar nuevamente contra la universidad del Opus Dei en Pamplona.

A mediodía de ayer, estudiantes, profesores y trabajadores universitarios, así como miembros de todos los partidos políticos navarros, excepto Batasuna, se concentraron en silencio ante el edificio objeto del atentado para expresar su rechazo al atentado.

En ausencia del rector, José María Bastero, de viaje en Italia, el vicerrector universitario, Manuel Casado, reiteró la 'repulsa' de la comunidad universitaria ante un 'acto tan hostil' contra una institución dedicada 'al cultivo del pensamiento, la libertad y la cultura humanas'. Casado añadió: 'Los terroristas se darán cuenta, tarde o temprano, de que la suya es una guerra perdida y desesperada, sin lógica alguna'.

Los dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía heridos cuando acordonaban el campus donde ETA había colocado el coche bomba, así como la suegra del conserje del edificio, una mujer octogenaria igualmente herida por la explosión, evolucionan satisfactoriamente.

Los daños materiales causados por la explosión se valoran en unos 300.000 euros. Casado calificó de 'sólo un susto' lo ocurrido, gracias a la coordinada respuesta policial y al rápido desalojo de las residencias estudiantiles cercanas, y alabó la 'normalidad de la actividad académica' con la que la comunidad universitaria respondió a la provocación terrorista. El edificio atacado no sufrió daños graves en su estructura. El coche bomba hizo explosión cinco minutos antes de lo anunciado por los terroristas, pero para entonces ya había sido localizado e incluso habían sido retirados bastante coches situados en las cercanías.

Los terroristas se arriesgaron mucho al trasladar a Pamplona un vehículo con placas falsas no dobladas, lo que permite sospechar que el coche bomba llegó a Pamplona poco antes de ser aparcado en la parte posterior del edificio del rectorado.

Fuentes universitarias confirmaron que días atrás algunas personas efectuaron pintadas amenazantes contra el rectorado y la Universidad de Navarra en varias mesas y paredes del edificio de Ciencias de la propia universidad, imágenes en las que se amenazaba a la institución en nombre de ETA y que fueron calificadas ayer como 'muy inusuales' por los responsables del centro.

José María Bastero, rector del centro universitario, emitió desde Roma una nota pública la misma noche del atentado. En ella indicó que 'además de no guardar rencor, seguiremos trabajando con serenidad al servicio de la sociedad como venimos haciendo desde hace cincuenta años'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de mayo de 2002