Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:FÚTBOL

Adiós al héroe prudente

Eusebio se retira tras 19 años y 544 partidos en Primera

'Es el ejemplo del futbolista que ha trabajado con una honestidad tremenda, con profesionalidad, generando mesura y cordialidad en el césped y en el vestuario'. De esta manera habla Pepe Moré, entrenador del Valladolid, de Eusebio Sacristán (La Seca, Valladolid 1964), el capitán blanquivioleta que se ha retirado del fútbol con el récord de ser el jugador de campo que más partidos ha disputado en Primera División (solo le supera Andoni Zubizarreta). Eusebio ha decidido que ya ha llegado la hora de decir adiós y lo ha hecho en un equipo en el que debutó hace 19 años. El propio Pepe Moré coincidió con él en su debú en el Valladolid. 'Se le veía lo que iba a ser porque nada más debutar y con solo 19 años ya se hizo con un puesto de titular indiscutible', asegura Moré. Eusebio se marchó en la penúltima jornada, en Zorrilla, y ni siquiera viajó con el resto del equipo al último partido de la temporada en Mallorca. Así lo quiso el propio futbolista, partidario a toda costa de marcharse delante de su gente de toda la vida.

'Lo que ahora me queda es transmitir lo que me han enseñado personas como Cruyff'

Eusebio debutó con el Real Valladolid en Primera División con solo 19 años y como dice su ahora entrenador de inmediato se hizo con un sitio en el once titular. Poco después fue el patrón de la selección sub- 21 que consiguió la Eurocopa de la categoría, con Luis Suárez en el banquillo. Entonces, los grandes pusieron su mirada en él. El Atlético de Madrid, en los primeros años de Jesús Gil, fue su primer destino pero las cosas no funcionaron. Sin embargo, el futbolista ya tenía su suerte echada porque Johann Cruyff ya le había puesto el ojo y le quería para lo que luego terminó por ser el dream team. Estuvo presente en los cuatro títulos de Liga consecutivos que consiguió el Barcelona y en la final de Wembley. 'Ese fue el mejor momento de toda mi carrera. Recuerdo que Stoichkov me dijo que era el primer búlgaro en ganar una Copa de Europa. En ese momento me di cuenta de que yo sería también el primer vallisoletano en hacerlo', asegura Eusebio. De esa etapa guarda grandes amigos, haberse entrenado con uno de sus futbolistas más admirados, Michael Laudrup, y la sensación de que 'Cruyff no nos entrenaba, nos enseñaba'.

Cuando el Barcelona no le renovó el contrato se marchó al Celta de Vigo en una temporada que terminó por ser de transición porque su voluntad de volver al Valladolid estaba ya determinada y en el equipo de su vida se ha pasado las últimas cinco temporadas y ha vuelto a ser un elemento fundamental, aunque él no quiere reconocerlo y siempre se apoya en el peso del equipo contrapuesto al de las individualidades. Pero Use, como le llama la grada, ha sido el elemento de equilibrio que todo entrenador y todo club quiere para sus entrañas y más aún el Valladolid, metido en los últimos años en una crisis institucional que en algún momento ha amenazado la propia existencia del club. Si los sueldos no llegaban, si los dueños del club no aparecían, si a un entrenador le sucedía otro, Eusebio actuaba con la mesura en una mano y los galones en la otra y de esa manera agrandaba su figura siempre en beneficio de un bien común. Decidió marcharse hace algunas semanas y lo anunció como requiere la ocasión, con lágrimas en los ojos, quizá su único gesto exagerado en 19 años como futbolista.

'Lo que ahora me queda es transmitir todo lo que sé y lo que he aprendido, lo que me han enseñado personas como Cruyff, intentar hacer disfrutar a los demás de todo eso', asegura Eusebio, el héroe siempre silencioso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de mayo de 2002