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Demanda criminal contra Blatter

Once miembros de la FIFA presentan una denuncia contra su presidente

Michael Zen-Ruffinen, secretario general de la FIFA, denunció la pasada semana ante sus compañeros del Comité Ejecutivo a Joseph Blatter, su presidente, al que acusó de corrupto. Desde ayer, esa denuncia está más cerca de los tribunales. Once miembros de ese Comité han decidido llevar al máximo responsable de la organización ante el juez, y le van a demandar por abuso de autoridad y malversación de fondos, según anunció ayer el surcoreano Chung Moon Joong, vicepresidente de la FIFA.

Issa Hayatou, candidato opositor a Joseph Blatter en las próximas elecciones a la presidencia de la FIFA, que se celebrarán el 29 de mayo, dos días antes del inicio del Mundial, lo avisó tras conocer el contenido del extenso informe leído por Ruffinen: 'Estamos estudiando la posibilidad de tomar medidas legales para salvaguardar el buen nombre de la FIFA'.

Dicho y hecho. La demanda contra Blatter, que a comienzos de esta semana visitó China y Corea del Norte, lo que provocó la indignación de las autoridades deportivas de Corea del Sur, sede del próximo Mundial junto a Japón, cuenta con el respaldo de Chung, de cuatro representantes africanos (todos ellos afines al camerunés Hayatou) y de seis europeos. Entre éstos está el sueco Lannart Johansson, presidente de la UEFA, uno de los impulsores de la medida.

'Se ha contratado un abogado y la acción legal ha comenzado', manifestó Chung, que explicó el porqué de esta iniciativa: 'Blatter se ha extralimitado en sus funciones. El abuso de poder y la malversación de fondos de la FIFA son motivos suficientes para abrir una investigación judicial'.

Lo cierto es que las acusaciones realizadas por el suizo Ruffinen contra su compatriota Blatter eran de una gravedad extrema. El informe leído ante la ejecutiva, de 20 folios, desgranaba cada uno de los casos de irregularidades que se habían detectado bajo el mandato de Blatter. Así, se afirmaba que el presidente de la FIFA había realizado 'cuatro contratos de consultoría artificiales para pagar a personas que le habían ayudado en el pasado'.

El hecho de que el Comité Ejecutivo nunca supiera cuál era la remuneración de Blatter, o que su secretaria particular recibiera un Mercedes como coche de servicio, formaban parte de la lista de acusaciones contra el presidente del máximo órgano del fútbol mundial. Ruffinen acusó a su jefe de comprar favores.

La demanda criminal está en marcha. En pleno periodo electoral, el todavía presidente de la FIFA se enfrenta, amén de a su rival en las urnas, Hayatou, que lucha por ganarse el apoyo de las 204 asociaciones que forman la FIFA, a una gravísima acusación de corrupción. 'Estamos obligados a actuar', sentenció ayer Johansson.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de mayo de 2002