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Reportaje:

El incierto mandato de la Bahía de Cádiz

Ningún regidor quiere presidir la Mancomunidad por las diferencias personales y la cercanía electoral

La Mancomunidad de municipios de la Bahía de Cádiz está compuesta por siete localidades (con una población que ronda los 700.000 habitantes), gobernadas por distintos partidos políticos: Cádiz (PP), Puerto Real (IU), El Puerto de Santa María (Independientes Portuenses), San Fernando (PA); Jerez (PSA), Chiclana y Rota (ambas por el PSOE). En este puzzle multicolor, el consenso se ha convertido en una quimera después de que en los últimos años los alcaldes hayan reproducido en esta institución, además de las discrepancias lógicas entre cada formación, sus diferencias personales. La cercanía de las elecciones municipales, que se celebrarán el próximo año, es otro factor a tener en cuenta para entender este conflicto.

La falta de química entre los regidores, en ocasiones parapetados en un localismo acérrimo, se acrecienta cada vez que llega el momento de tomar una decisión de calado. El anuncio del alcalde de Chiclana, Manuel Jiménez Barrios, de que abandona la presidencia cumplido un año de mandato ha vuelto a abrir la caja de los truenos. Pero en esta ocasión hay una diferencia fundamental respecto a otros procesos internos de elección: mientras en ocasiones pasadas los alcaldes se peleaban por presidir la Mancomunidad, ahora ninguno quiere dirigirla pero tampoco que lo haga el adversario.

Así las cosas, el PSOE y sus dos alcaldes, Jiménez Barrios y el roteño Domingo Sánchez Rizo, no quieren que la presida Teófila Martínez; ésta no quiere presidirla pero tampoco que un socialista gobierne de nuevo; Pedro Pacheco no quiere ni a Martínez, ni al isleño Antonio Moreno, ni al independiente Hernán Díaz Cortés. Moreno sólo quiere al alcalde de El Puerto; éste no se decide a dar el paso; y el que queda, el puertorrealeño José Antonio Barroso, veta a Díaz y a Moreno, a la vez que ironiza sobre los muchos cargos de Martínez.

Esta encrucijada tiene un origen no exento de polémica. A la presidencia durante dos mandatos de Antonio Moreno, muy discutida al final por la delicada gestión del Pacto territorial de Empleo -criticada por un sinfín de denuncias de supuesta corrupción-, le sucedió un pacto de presidencia rotatoria, por la que cada alcalde presidiría la Mancomunidad durante un año.

Este pacto saltó por los aires cuando Moreno quiso continuar tras agotar los primeros 12 meses del actual mandato. Para ello contó con el apoyo de Martínez. Esta alianza no fue, con todo, suficiente para que el resto de alcaldes desbaratasen la estrategia conjunta de los dirigentes del PP y PA, y situasen de presidente a Jiménez Barrios, a quien correspondía el cargo de acuerdo con la rotación de alcaldes.

Ante la nueva situación planteada, todos hablan de la necesidad de elegir a un candidato de consenso. A este perfil es Manuel Jiménez Barrios quien más se acerca, según la mayoría de los alcaldes, que han aplaudido el ritmo que ha sabido imprimir a la Mancomunidad con la finalización del Pacto y la creación del Consorcio Metropolitano del Transporte.

El problema es que el regidor de Chiclana no quiere continuar debido a sus múltiples compromisos como alcalde y vicepresidente segundo de Unicaja. 'Y por coherencia, porque no es bueno aferrarse al sillón', añade.

La incertidumbre por la indefinición de los alcaldes durante casi un mes ha dado paso a un primer movimiento, hace tan sólo unos días, que ha puesto de manifiesto los dos bloques enfrentados soterradamente. Moreno llamó a Díaz para que encabezara una candidatura. Le ofreció el apoyo del PA y le sugirió también el del PP con Martínez a la cabeza y el de Roteños Unidos, con un único representante en la Junta General de la Mancomunidad.

Tras este movimiento, el bando contrario movió también ficha y señaló a Barroso como el candidato que contaría con el respaldo del PSOE, IU y PSA.

La incógnita no se despejará hasta la celebración en los próximos días de la Junta General, con una representación igualmente variopinta y atomizada. De los 56 miembros, 18 son del PSOE; 17 del PP; seis del PA; cinco de IU; cuatro del PSA y de Independientes Portuenses y uno de Roteños Unidos y de la formación Ciudadanos más Ecologistas de Puerto Real.

Los dos bloques suman 28 votos, un empate técnico que resolvería el voto de calidad del presidente. 'Si no hay consenso, me decanto por Barroso antes que por Díaz', explicó ayer Jiménez Barrios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de mayo de 2002