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Crónica:

Hacia una revolución en el estudio del universo lejano

Las primeras observaciones de la Advanced Camera for Surveys (ACS) -el nuevo instrumento instalado en el telescopio Hubble el pasado marzo- que se hicieron públicas ayer, se conocen como EROs (siglas en inglés de Early Release Observations). Su nombre (Primeras Observaciones Presentadas) describen bastante bien su propósito, ya que han sido seleccionadas principalmente por su valor estético, y sólo de manera secundaria por su interés científico.

La idea es que una imagen vale más que mil descripciones técnicas y se intenta que el público no especialista pueda apreciar las capacidades de la nueva cámara en un solo vistazo.

Los objetos astronómicos seleccionados son dos nebulosas y dos pares de galaxias en interacción. Una de ellas, UGC10214, es una majestuosa galaxia espiral atacada por una galaxia enana que se ha incrustado en su disco tras arrancarle una larga cola de gas y estrellas mientras se aproximaba hacia ella. Este objeto es especialmente interesante ya que debido a un pequeño error de apuntado del telescopio, la observación inicial tuvo que ser repetida y el tiempo de exposición fue el doble de lo que se había planeado.

Mi trabajo durante las últimas tres semanas ha sido analizar las zonas vacías de esta imagen, y para nuestra sorpresa, resulta que nos hemos acercado mucho y en algunos aspectos hasta superado la profundidad del Hubble Deep Fields, las imágenes más profundas del cielo obtenidas hasta la fecha. Hemos detectado tantas galaxias -unas 3000- como en dichos campos, y entre los muchos objetos interesantes, hay candidatos a lentes gravitacionales y a alguno de los objetos más lejanos del universo.

Lo más impresionante es que todo esto se ha hecho con una imagen cuyo propósito principal es convertirse en carteles y calendarios y con un tiempo de exposición de sólo un 6% del invertido en los Hubble Deep Fields. Esto confirma lo que se esperaba tras las pruebas realizadas antes del lanzamiento del nuevo equipo: que las características técnicas de la ACS van a revolucionar el estudio del universo lejano.

Narciso Benítez pertenece al equipo científico de la cámara ACS del telescopio Hubble.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de mayo de 2002