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La fiscal pide 10 años de cárcel para un acusado de degollar a su esposa

La fiscal reclama 10 años de prisión para un bombero de Madrid, José Antonio Paños Sánchez, acusado de matar a su esposa en septiembre de 2000 al asestarle ocho puñaladas y seccionarle el cuello con un cuchillo. La agresión se produjo en el domicilio conyugal, tras lo cual el acusado llamó a la policía y confesó su crimen. Entonces era líder del grupo musical Libo Y..., con el que ganó en 1992 el certamen municipal de pop-rock Villa de Madrid con la canción Soy bombero. Paños, guitarrista y vocalista, fundó el conjunto con cuatro compañeros.

El juicio comenzó ayer en la Audiencia Provincial con la constitución del jurado, que estará compuesto por siete mujeres y cuatro hombres; el procesado declarará hoy. La representante del ministerio público también pide que sea internado 10 años en un psiquiátrico y que indemnice a su hija, quien hoy tiene ocho años, con 150.253 euros. La acusación particular reclama para el bombero 25 años de cárcel.

Según la fiscal, los hechos, constitutivos a su juicio de un delito de asesinato con la atenuante de arrepentimiento, ocurrieron sobre las ocho de la tarde del 27 de septiembre de 2000, cuando el procesado se encontraba con su cónyuge, Eva B., de 38 años, en su domicilio de la calle de Juglares (Vicálvaro). Paños llevó a su hija a casa de una vecina, regresó a su vivienda y se dirigió a la cocina, donde cogió dos cuchillos de grandes dimensiones. A continuación, según la fiscal, fue al dormitorio, asestó ocho puñaladas a su esposa -dos de las cuales le afectaron al pulmón- y le seccionó el cuello.

La herida del cuello 'afectó a músculos, a la tráquea y a dos arterias carótidas', tras lo que el acusado llamó al 091 y esperó la llegada de la policía, agrega la fiscal, quien asegura que Paños padece un trastorno paranoide que 'afectó a su capacidad de autocontrol'.

'Enfermo de celos'

La representante del ministerio público precisa, sin embargo, que el acusado podía haberse controlado y que 'estaba en la creencia de que su mujer le era infiel', lo que, en su opinión, fue 'detonante para matarla', ya que 'estaba enfermo de celos'.

El abogado de la acción particular también pide que el procesado indemnice a la hija de la fallecida y propia con 360.607 euros, y con 60.100 euros a los padres de Eva B. La acusación particular argumenta que Paños mató a su esposa de forma 'violenta, súbita y repentina' cuando ésta se encontraba sentada en la cama del dormitorio y estaba agachada cambiándose unas zapatillas. Agrega que aprovechó su fortaleza, debido a que era bombero del Ayuntamiento en activo, se cercioró de su muerte, limpió los cuchillos, se cambió de ropa y abandonó la casa para poco después regresar y avisar a la policía.

El abogado particular sostiene que el procesado mató a Eva 'de la forma más cruel' y que 'días antes ya tenía tomada esta decisión'. Por su parte, la defensa subraya que el bombero padece una paranoia que le impide 'tener dominio sobre su persona'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de abril de 2002