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Una mujer deja una herencia de 1,2 millones de euros a los pobres de Sevilla

Un juez de Sevilla ha dictado un auto por el que declara válido el testamento de una anciana de 91 años, que falleció sin herederos directos y dejó su fortuna de 200 millones de pesetas (1,2 millones de euros) 'a los pobres', en un reparto que deberán hacer el alcalde, el arzobispo y el presidente de la Audiencia de Sevilla.

Elisa Vázquez Vilar falleció el 26 de diciembre de 2001 sin haber tenido hijos ni dejar familiares directos, ya que sus únicos parientes son unas primas residentes en A Coruña, y su testamento ológrafo, firmado durante sus últimos días en una residencia, estableció que toda su fortuna debía ser para los pobres.

El bufete de abogados Mauduit, que llevaba sus asuntos legales, explicó que el Código Civil establece que 'las disposiciones hechas a favor de los pobres se entenderán los del domicilio del testador', en este caso la capital hispalense, y de tal reparto se debe encargar una Comisión Benéfica formada por el alcalde, el párroco y el juez del municipio, a la sazón: Alfredo Sáchez Monteseirín, el arzobispo Carlos Amigo y el presidente de la Audiencia, Miguel Carmona, quienes deberán atender las peticiones de las organizaciones benéficas y acordar el reparto.

Elisa Vázquez, nació en A Coruña, se trasladó a Sevilla a raíz de su matrimonio con José Doménech, también fallecido, y no tuvo hijos, por lo que sus únicos parientes son las primas y sobrinas-nietas residentes en Galicia, con las que no mantenía buenas relaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de abril de 2002