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Medio centenar de víctimas mortales en la última década

Medio centenar de personas han perdido la vida en varios accidentes de ferrocarril ocurridos en España en los últimos 10 años. El más luctuoso se produjo el 31 de marzo de 1997, cuando el Intercity que cubría la línea Barcelona-Hendaya descarriló junto a la estación de Uharte-Arakil (Navarra), a 35 kilómetros de Pamplona. Como consecuencia del descarrilamiento murieron 18 personas y resultaron heridas otras 85.

Otro siniestro espectacular fue el ocurrido el 2 de agosto de 1993 en Asturias. En aquella ocasión 12 personas perdieron la vida y otras 7 resultaron heridas al chocar, y posteriormente incendiarse, dos trenes de FEVE (uno de mercancías que cubría la línea San Esteban de Pravia-Oviedo y otro de pasajeros que cubría el trayecto Soto de Luiña-Oviedo) en un túnel próximo a la localidad asturiana de Vega de Anzo.

El accidente de Almería del 7 de noviembre de 1994 revistió especial dramatismo porque entre las víctimas mortales se encontraban dos bebés. Murieron los siete ocupantes de una ambulancia al ser arrollados por una locomotora en un paso a nivel en Gádor (Almería). Al año siguiente, el 28 de febrero de 1995, el resultado fue de 5 muertos y 43 heridos al descarrilar un convoy de la compañía Ferrocarriles Vascos en las proximidades del cauce del río Ego, a su paso por Éibar (Guipúzcoa).

El 1 de abril de 1997, un Talgo sufrió un accidente en Azuqueca (Guadalajara) debido a un exceso de velocidad. Dos personas resultaron muertas, una pasajera y un empleado, y otras dos heridas de gravedad. El 2 de junio de 1998, un tren de la línea Águilas-Murcia descarriló al chocar con un camión en un paso a nivel sin barreras en la pedanía de El Esparragal, en Puerto Lumbreras (Murcia). Uno de los viajeros falleció y otros 49 resultan heridos.

Paso a nivel

Un año después, el 4 de julio de 1999, la colisión de un ferrocarril de pasajeros con un camión en un paso a nivel de Alcalà de Xivert (Castellón) se saldó con una víctima mortal y ocho personas heridas. Apenas cinco meses después, el 14 de diciembre, 20 personas resultaron heridas al chocar un convoy de FEVE contra un mercancías en Valdecilla (Santander).

El 8 de septiembre de 2000, dos convoyes que transportaban mercancías chocaron al circular por la misma vía en dirección opuesta, en un paraje boscoso de los alrededores de Carranza (Vizcaya). El brutal impacto causó la muerte a los dos maquinistas y sus dos ayudantes.

Pero había sido 12 años antes, el 15 de marzo de 1988, cuando se produjo un siniestro que conmovió especialmente porque entre sus 15 víctimas mortales se encontraban 10 niños de tres a cinco años. Se trataba de unos escolares que viajaban en autocar. En el accidente también murieron cuatro maestras y el conductor del vehículo en el que viajaban, que fue arrollado por un tren que se dirigía de Zaragoza a Barcelona en un paso a nivel sin barrera a 20 kilómetros de la ciudad de Lleida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de marzo de 2002