Reportaje:

Un gobierno bajo sospecha

El alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez, y seis de sus concejales se hallan inmersos en causas judiciales por supuestos delitos cometidos en el ejercicio de sus cargos en el Ayuntamiento

Los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Huelva consideran que el alcalde, Pedro Rodríguez, del Partido Popular (PP), preside un gobierno bajo sospecha. Pedro Rodríguez y seis de sus concejales se hallan inmersos en causas judiciales debido a presuntos delitos cometidos en el ejercicio de sus cargos. El portavoz municipal del PSOE, José Juan Díaz Trillo, ha asegurado que está convencido de que la vida política en la capital onubense ha llegado a un extremo de tensión insoportable y ha reclamado públicamente la dimisión del alcalde.

Se trata de lo que la propia oposición municipal ha calificado como 'el gobierno de los imputados'. Pedro Rodríguez; el concejal de Urbanismo, Francisco Moro, y el concejal de Personal, Enrique Pérez Vigueras, figuran como imputados por los presuntos delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, contra la ordenación del territorio y fraude en la contratación, por el caso Isla Chica, la presunta venta irregular de los terrenos del viejo estadio Colombino a la inmobiliaria Odeinsa por 2.700 millones de pesetas.

Además, un juez ha apreciado indicios de delito penal por las presuntas irregularidades cometidas en unos exámenes de acceso al Patronato Municipal de Desarrollo Local, que sólo superaron personas vinculadas al PP de Huelva; en Juan Carlos Adame, concejal de Participación Ciudadana; José Luis Gallardo, concejal de Seguridad y Tráfico, y Saúl Fernández Beviá, concejal de Infraestructuras. Y el edil de Cultura y Festejos, Manuel Remesal, está acusado por un juzgado de fraude porque los postes del tendido eléctrico del recinto ferial Colombino se colocaron en julio por una empresa cordobesa seis días antes de que concluyera el plazo legal de adjudicación.

Pedro Rodríguez, el segundo alcalde porcentualmente más votado de España en las pasadas elecciones municipales, que goza de una cómoda mayoría absoluta en la corporación de Huelva, trata de aparentar que observa el problema con indiferencia. 'El PSOE ha tenido la reacción de un perdedor. Los socialistas han acudido a los tribunales, pero las elecciones se ganan en las urnas. Por cada querella que nos pongan, yo creo que nos dan más votos', manifestó ayer a este periódico.

Para Pedro Rodríguez, 'el grupo del PSOE en el Ayuntamiento de Huelva no soporta que la ciudad se esté transformando con el PP'. 'No han aceptado que la gente apueste por nuestra forma de gobernar', afirma el alcalde onubense. 'Eso les ha producido un fuerte desencanto y los ha llevado a refugiarse en los tribunales, a judicializar la vida política de Huelva'.

José Juan Díaz Trillo tiene una visión diferente del panorama. 'Hay un gobierno municipal bajo sospecha. Tenemos una mayoría de concejales, los que ostentan las principales responsabilidades de gobierno, que están inmersos en asuntos judiciales por delitos en su gestión que significan corrupción', indicó.

El portavoz socialista, que en su día se personó como acusación particular en el caso Isla Chica, insiste en que 'en cualquier otro lugar, esta foto que ofrece el Ayuntamiento de Huelva, que no la hay en otra ciudad, tal vez en Marbella, los concejales irían dimitiendo uno detrás de otro'.

Díaz Trillo recordó que el alcalde ha estado ausente en este mandato en nueve plenos y expresó su convicción de que 'los ciudadanos de Huelva comienzan a despertar del sueño populista en el que los había sumido el PP'. 'Las políticas populistas son feroces en la inversión de dinero público en pan y circo. Pero los onubenses pondrán finalmente en su sitio a este equipo de gobierno', dijo Díaz Trillo.

Para el portavoz de Izquierda Unida, Manuel Rodríguez, el alcalde onubense basa su acción política en tres ejes fundamentales: 'La especulación urbanística, la pandereta y la compra indiscriminada de voluntades'. Para el portavoz de IU, Pedro Rodríguez persigue un objetivo prioritario: 'Busca la permanencia en el poder a toda costa. Este alcalde asienta todo en el populismo y eso chirría cuando toca a la legalidad', explicó.

Por su parte, Eva María Arroyo Conde, de 27 años, ve las cosas con más desesperación. Ella y otros jóvenes interpusieron el pasado octubre la denuncia contra los dirigentes del Patronato de Desarrollo Local por los exámenes presuntamente trucados. El nombre de 11 de los 13 elegidos en esas pruebas se conocía desde varias semanas antes de celebrarse los exámenes.

Entre los seleccionados figuró la mujer de un concejal del equipo de gobierno, el presidente de una asociación de vecinos políticamente próximo al alcalde y la dama de honor que llevó la cola de novia el día de la boda de la gerente del Patronato.

'Es una decepción lo que me ha pasado. He estado toda mi vida formándome, luchando por conseguir un puesto de trabajo. Y es muy duro pasar por el tipo de trabas de si soy amiga de... si soy la favorita de... Es difícil y frustrante. Por eso interpusimos la denuncia'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 17 de marzo de 2002.

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