Industria destina siete millones de euros a reindustrializar Lleida por la crisis de Lear

El Gobierno catalán ha reaccionado a la crisis de Lear en Cervera aportando siete millones de euros (1.164 millones de pesetas) que serán destinados prioritariamente a reindustrializar las comarcas de Lleida. Con estos fondos se subvencionará a las empresas que se implanten en Lleida y creen puestos de trabajo en la zona de Cervera.

El cierre de Lear en Cervera que plantea la multinacional norteamericana supondría dejar en la calle a 1.280 trabajadores en una zona de escasa industrialización. El Departamento de Trabajo debe autorizar o denegar el cierre de la planta, pero entretanto el de Industria ya ha tomado la decisión de dirigir hacia esta zona gran parte de las ayudas previstas en su presupuesto de este año para la implantación de empresas.

El Gobierno catalán pretende captar proyectos industriales por valor de 100 millones de euros (16.638 millones de pesetas) para reindustrializar la zona. El plan corre a cargo de la Direccion General de Industria, que dirige Antoni Gurguí. Los fondos para este plan saldrán de diversas partidas de este departamento.

Las ayudas se dirigen a las pequeñas y medianas empresas. Industria afirma que seleccionará los proyectos basándose en su ubicación, viabilidad técnica y económica, innovación y proyección internacional, así como en la participación de la empresa candidata en el Plan de Innovación de Cataluña.

Aunque el objetivo básico de estas subvenciones es apoyar la reindustrialización de la comarca de la Segarra, Industria también apoyará inversiones en otras zonas, como el Alt Urgell, la Alta Ribagorça, el Baix Ebre, el Berguedà, la Conca de Barberà, Les Garrigues, la Garrotxa, el Montsià, la Noguera, el Pallars Jussà y el Pallars Sobirà.

Los grupos parlamentarios tan sólo se pusieron de acuerdo en el plan de medidas de choque para la reindustrialización de la comarca. El Partido Popular y Convergència i Unió (CiU) sumaron sus votos para rechazar una serie de propuestas del bloque de izquierdas que reclamaban la reprobación del consejero de Industria, Antoni Subirà, e instaban al Gobierno de la Generalitat a no aprobar el expediente de regulación de empleo que presente la dirección de Lear.

El Partit dels Socialistes incluso pidió a la Cámara que condenase las 'connivencias' existentes entre el Gobierno catalán y algunas empresas que han realizado trabajos para Lear. El PSC se refería en concreto a la consultora Europraxis, en la que figura como consejero Josep Pujol Ferrusola -hijo del presidente de la Generalitat-, que ha desarrollado la estrategia de cierre, y de la empresa de comunicación Tinkle, que asesora a Lear y también al conseller en cap, Artur Mas.

La izquierda quiso reprobar a Subirà por su 'responsabilidad por la falta de previsión' en el proceso de cierre de Lear, según expresó el republicano Josep Huguet. Mientras, el socialista Josep Maria Rañé denunció la existencia de estas 'connivencias' porque ha habido, a su juicio, 'la complicidad moral existente en fingir ignorancia sobre la falta de alguien o un acuerdo secreto para hacer alguna cosa'. Rañé reprochó al Ejecutivo de Jordi Pujol que no haya adoptado 'una posición de dureza y firmeza' con la dirección de la multinacional norteamericana.

El diputado convergente Isidre Gavín afirmó que la petición de que no se apruebe el expediente de regulación de empleo supondría reclamar al Gobierno que 'prevaricase' ya que la ley estipula que deben estudiarse todas las medidas que presente la empresa. El PP evitó entrar en el debate sobre las presuntas connivencias entre CiU y Lear.

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