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Reportaje:AUTOMOVILISMO | Comienza el Mundial de Fórmula 1

La encrucijada española

De la Rosa llevará un Jaguar poco competitivo y las carreras no se televisarán

Sólo un español competirá en el Mundial de F-1 esta temporada y no lo hará, precisamente, en las mejores condiciones. Las quejas de Pedro De la Rosa y Eddie Irvine en torno al bajo rendimiento del nuevo Jaguar R3 eran fundadas. Las últimas pruebas efectuadas por la escudería británica, propiedad de Ford, no desprenden buenos augurios. Y en el caso del español, de 31 años, la encrucijada es aún más grave: al menos la primera carrera es difícil que pueda verse en España por televisión abierta. Aún no hay acuerdo entre Televisión de Cataluña, que tuvo la F-1 los últimos tres años, y Kirch, propietaria de los derechos. La única posibiliad es a través de Satélite Digital, en el canal RTL.

Marc Gené y Fernando Alonso actuarán como pilotos de pruebas en BMW Williams y Renault

El paraguas de De la Rosa se llama Nikki Lauda. Y eso no es poco. La relación entre el ex campeón mundial y el piloto de Cardedeu es excepcional. Es habitual verles a los dos tomándose una cerveza en torno a una mesa discutiendo sobre cuestiones técnicas del coche que ambos están intentando hacer funcionar. Cuando, hace unas semanas, Lauda desafió a sus dos pilotos en Cheste dando unas vueltas con un Jaguar, De la Rosa le contestó que estaría cuatro segundos por dejabo de su tiempo. Lauda ni acabó la primera vuelta.Salió de la pista.

Sin embargo, este buen rollo entre ellos no resuelve los problemas. Y el fundamental, en Jaguar, es que cuando Ford compró la escudería Stewart en el 2000, después de que ganara el Gran Premio de Europa en 1999, se encontró un auténtico solar. Allí no había nada, todo era obsoleto. Y tuvo que partirse de cero. El túnel de viento, indispensable para mejorar la aerodinámica, todavía no está concluido y las pruebas deben hacerse en Estados Unidos. Ford podría llegar a cuestionarse la fuerte inversión que realiza en Jaguar si los resultados no llegan pronto, como consecuencia de las pérdidas económicas de los últimos años que han derivado en despidos masivos. La última crisis de la escudería se resolvió con el adiós del director técnico Steve Nichols.

El Jaguar R3 prosigue su evolución, pero ya ha hecho tarde y no ha resuelto su aerodinámica. Ahora mismo está a unos dos segundos de BMW, lo que le sitúa por delante de Minardi y Toyota y luchando con Arrows. Ahí radica otro de sus problemas, porque el ex equipo de De la Rosa tiene el motor Ford que ha dejado Jaguar y podría lograr mejores tiempos que el equipo británico. Sería un revés insostenible incluso para Lauda.

Mientras tanto, otros dos españoles siguen en la recámara, actuando de pilotos de pruebas. Marc Gené, en una escudería puntera, Williams BMW. Y Fernando Alonso, en el remozado equipo Renault, donde tiene asegurado un volante la próxima campaña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de marzo de 2002