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Liga de Campeones | FÚTBOL

Figo y Guti se unen a Raúl en la enfermería

Figo (esguince) y Guti (golpe en la cabeza) se unieron a Raúl en la enfermería. Con la lesión del portugués, un esguince en el tobillo derecho, se cierra el círculo: Figo estará de baja dos semanas, puede perderse la final de Copa del Rey, y se convierte en la última superestrella madridista en lesionarse, después de Roberto Carlos, Hierro, Zidane y Raúl. Ninguno de los futbolistas que componen los pilares del equipo ha salido indemne de un calendario sin tregua.

El doctor Juan Carlos Hernández, de los servicios médicos del Madrid, expuso ayer el parte de Guti y Figo. "Guti sufrió un golpe en la cabeza, perdió la memoria durante un momento, y pidió el cambio porque se sentía mal, mareado", explicó el médico. El delantero recibió un rodillazo de Jorge Andrade mientras yacía en la media luna del área del Oporto, después de pelear por un balón. En el momento que hizo el ademán para incorporarse, el central portugués saltó sobre su cabeza y lo dejó ko. El árbitro no percibió que había un jugador tendido en el campo, inerme. Zidane intentó levantarlo, pero Guti se derrumbó como un muñeco de trapo. "No es grave", concluyó el doctor Hernández; "se ha marchado a su casa por sus propios medios y le hemos recetado antiinflamatorios y reposo".Sobre Figo, Hernández habló con más pesimismo: "Tiene un esguince muy fuerte y mañana nos llamará para que hagamos las pruebas. Tenía el tobillo muy inflamado y es seguro que no podrá jugar el sábado. Está totalmente descartado".

El partido del Alavés, el próximo sábado, será el primer encuentro que Figo se pierda por lesión desde que llegó al Madrid. El portugués, que tiene fama de irrompible, se fracturó los huesos de la nariz el año pasado, pero jugó con una protección el siguiente partido.

En enero, el Madrid galopaba el primero en todas las competiciones, Copa, Liga y Liga de Campeones. Jugaba dos veces por semana y brillaba en cabeza de todas las clasificaciones. Además, siempre salían los mismos, para disgusto de los suplentes, que desde el banquillo veían con malhumor los escasos minutos de que disponían. El técnico, Vicente Del Bosque, omitió las rotaciones como sistema. ¿Para qué cambiar si el equipo juega de cine?

Sólo Fernando Hierro, el capitán, reflexionó a fines de enero sobre lo inevitable: "Con este calendario, es imposible descansar. ¿Cómo descansaremos? Habrá lesiones".

Al poco de hacer el vaticinio, el propio Hierro cayó en La Rosaleda, con un esguince de clavícula. El siguiente en la lista fue Zidane, con un esguince de tobillo, producto de un golpe de un jugador del Athletic en la semifinal de Copa. Y luego Raúl sufrió una sobrecarga muscular, víctima de la fatiga que le suponía haber jugado todos los minutos de todos los partidos de Liga. Roberto Carlos, que padeció una inflamación en el tendón rotuliano, hace tres meses, jugó ayer a media máquina, arrastrando el dolor del golpe que recibió en San Mamés en la cresta ilíaca. "Los jugadores debemos regularnos", dijo ayer, preocupado; "este calendario es muy duro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de febrero de 2002