Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La grave patada de Roberto Carlos

Había pasado de todo. Buen fútbol y ocasiones del Athletic; emotividad a raudales; invasión del campo por los irresponsables de costumbre, que retardaron cinco minutos el juego. Y en esto llegó Roberto Carlos y ejemplificó toda la impotencia del Madrid con una patada a destiempo, impropia de un futbolista de calidad.

Roberto Carlos progresaba por la izquierda, el balón botó y Aitor Ocio llegó al cruce raudo y veloz. La primera intención del defensa brasileño fue sortear a su rival con un toque inmediato, pero Ocio iba con más fuerza y velocidad. Así, el suramericano dejó la pierna inconvenientemente y los tacos de su bota golpearon en los genitales del jugador rojiblanco.

El árbitro, Ansuategui Roca, ginecólogo, lo resolvió con una tarjeta amarilla que admitía cualquier interpretación.

Un caso de desubicación en el partido que Roberto Carlos convirtió en una acción impropia, excesiva, que bien pudo acabar con Ocio lesionado de gravedad y con el defensa madridista de vuelta en el vestuario antes de tiempo. Curiosamente, no acabó el encuentro por razones físicas, como si en la pena llevara la penitencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de febrero de 2002