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Reportaje:

El gran pulso de la distribución

Carrefour quiere arrebatar poder en Anged a El Corte Inglés

La Junta directiva de la Asociación Nacional de Grandes Empresarios de Distribución (Anged) destituyó el viernes a Juan Arenas como director general de la gran patronal. El cesado ha sido chivo expiatorio en una larga batalla por el control de Anged entre las dos grandes empresas del sector, Carrefour y El Corte Inglés. La primera quiere ganar un mayor peso frente a la hegemonía de la segunda.

Se elegirá un nuevo director general de la organización y el poder lo compartirán un presidente y cuatro vicepresidentes

Carrefour estima que Anged necesita una gestión más eficaz en defensa de los intereses de las empresas de gran distribución

Tras esta decisión se elegirá un nuevo director general. Se mantiene la figura de un presidente y se han creado cuatro vicepresidencias ejecutivas (antes eran tres). Carrefour tiene como principal objetivo lograr una Anged más eficaz para los asociados de acuerdo con las necesidades del sector y niega que haya ninguna guerra.

Anged, como patronal de la gran distribución, se constituyó en 1965. Las diferencias entre sus asociados a la hora de plantear ante la Administración un modelo para la gran distribución no son nuevas y se mantienen desde hace más de una década.

Tradicionalmente se estimaba que en el seno de Anged el poder se hallaba asentado sobre tres firmas, El Corte Inglés, Continente y Pryca, grupo al que posteriormente se sumó también Eroski. Por el volumen de su facturación y su presencia en el sector, el mayor protagonismo y control sobre las decisiones de la organización correspondía a El Corte Inglés. La aprobación de la Ley de Comercio en 1992 dio lugar a la aparición de las primeras diferencias importantes entre los grandes asociados. Esta situación se tradujo en la constitución por parte de algunos grupos como Alcampo, Pryca, Continente y Eroski del Instituto para el Desarrollo del Libre Comercio (Idelco), entre cuyos objetivos se hallaba el de presionar y crear un clima favorable a la liberalización de la distribución frente a las trabas que imponía la nueva ley. Por el contrario, El Corte Inglés se quedó al margen de ese Instituto.

Cambio de actores

Sin embargo esta situación de poder en el seno de Anged ha variado en los últimos años por la evolución de la propia distribución.

Por un lado, se ha producido un cambio de volumen de las empresas. La fusión de Pryca y Continente en Carrefour ha supuesto la formación de un grupo con una facturación de 10.000 millones de euros, 1,6 billones de pesetas, lo que le sitúa en los mismos niveles que el Corte Inglés.

Por otra parte, la presidencia de Carrefour ha pasado de un profesional de la distribución a un político, Rafael Arias Salgado, que tiene línea directa con el Gobierno.

Hoy, Carrefour, en un contexto donde los hipermercados han mantenido o rebajado su cuota de mercado debido a la competencia que ejercen otras formas de distribución, lidera, según medios del sector, un núcleo duro empeñado en lograr que las diferentes Administraciones dispongan de reglas de juego que permitan una expansión de sus ventas. Para ello, entre otras medidas, reclaman una mayor libertad en días de apertura, así como la eliminación de la segunda licencia para seguir con su política de aperturas. Y para ello quieren un apoyo más decidido de Anged.

En esta batalla por la liberalización en el sector de la distribución se puede hablar de posiciones, si no enfrentadas, al menos no coincidentes entre los grandes socios y, fundamentalmente, entre Carrefour y El Corte Inglés. En materia de aperturas, Carrefour quiere máxima libertad de horarios y jornadas para aumentar sus ventas. Esta posición no es apoyada en su totalidad desde El Corte Inglés para cuyo negocio básico no interesa esa posibilidad de aperturas libres. Los hipermercados han reiterado su malestar por la exigencia de la segunda licencia para nuevas aperturas y han amenazado, también reiteradamente, con invertir en otros países. Carrefour, como líder en ese sector, estima indispensable eliminar esa exigencia, mientras El Corte Inglés no está protagonizando esta batalla.

En medios de la distribución de medianos establecimientos se acusa a los franceses de Carrefour de pretender en España la liberalización total del sector, algo que sus matrices no ha practicado en Francia, donde, de acuerdo con el Gobierno, han impuesto segundas licencias para aperturas de más de 300 metros cuadrados frente a la distribución de superdescuento alemana o a los supermercados españoles.

La 'guerra' por Visa

La última batalla en el seno de Anged se ha desarrollado en torno a la elevación de la intermediación por parte de Visa. Ante esa situación, desde Carrefour se apoyaba una acción de fuerza para modificar las condiciones mientras desde El Corte Inglés, se mantuvo una postura más abierta a la negociación. Eroski es también partidario de buscar salidas negociadas.

En la última batalla de las tarjetas, el entonces director general de Anged, Juan Arenas, al que se considera un profesional de talante moderado, apoyó el desarrollo de una política de diálogo y negociación, al igual que en otros temas. Esto no fue aceptado por Carrefour, que vio en ello la sombra de El Corte Inglés. Los franceses quieren una línea más dura y el primer paso sería lograr un mayor control en Anged.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de febrero de 2002