El momento de George W. Bush
El presidente Bush habló en su mensaje más sobre el robusto estado de su presidencia que sobre el incierto estado de la Unión. Contrariamente a la mayoría de las predicciones de hace un año o incluso seis meses, Bush ha subido vertiginosamente a unas cotas de adulación popular de la que pocos modernos presidentes han gozado. (...) El discurso del presidente, pronunciado con fuerza y elegancia, buscó concentrar la atención en tres 'grandes objetivos': la guerra contra el terrorismo, la seguridad nacional y la revitalización de la economía.
Probablemente la gente ansiaba saber los próximos pasos de Bush en la batalla contra el terrorismo en el exterior. Nombró Irak, Irán y Corea del Norte como parte de 'un eje diabólico' que amenaza a América y avisó a estos países de que EE UU no permitirá que desarrollen armas biológicas, químicas o nucleares. (...) La seguridad nacional fue quizás la cuestión principal de su discurso. Hace sólo un mes, Bush había pedido al Congreso que no gastara ni un centavo más de lo presupuestado inmediatamente después del 11 del septiembre. La pasada noche prometió gastar casi el doble para combatir el bioterrorismo. (...)
En la esfera económica, Bush estuvo decepcionante. (...) Hizo un discurso como si los norteamericanos pudieran conseguirlo todo: presupuesto de defensa, seguridad nacional, programas sociales y recorte de impuestos, (...) pero el examen de su liderazgo llegará cuando defina mejor difíciles alternativas que ha de afrontar.
Nueva York, 30 de enero


























































