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La oposición bloquea el cambio del mobiliario urbano de Vitoria y pide un nuevo concurso

La renovación de buena parte del mobiliario urbano de Vitoria, un proyecto anunciado hace unos meses a bombo y platillo por el alcalde, Alfonso Alonso, y que contemplaba la colocación de gran cantidad de marquesinas, papeleras, urinarios y postes realizados por prestigiosos diseñadores internacionales, se ha convertido en un conflicto de calado entre el gobierno municipal y toda la oposición en bloque.

Las creaciones de Norman Foster, Philip Cox o Mario Bellini, entre otros, iban a llegar a la capital alavesa de la mano de una empresa, Mobiliario Urbano S.A., que ofrece una inversión próxima a los seis millones de euros a lo largo de 14 años a cambio de la explotación de los paneles publicitarios que ella misma desplegará.

Hasta aquí todo son aparentes ventajas para la ciudad, pero un detalle del pliego de condiciones del concurso, que superó esta empresa con la máxima valoración, ha supuesto que todos los partidos de oposición quieran revisar el proceso. Después de esos 14 años, más de la mitad del mobiliario dejaría de ser del Ayuntamiento y pasaría a manos de la firma explotadora, con lo que el consistorio perdería ingresos anuales de 2,4 millones de euros por el alquiler de los espacios publicitarios, según estimaciones de la oposición.

El trámite burocrático hasta llegar a este punto de bloqueo ha sido largo y aliñado con cambios de postura. En las tres ocasiones en que el asunto ha sido trasladado al pleno por el equipo de gobierno PP-UA para confirmar la adjudicación, la última el pasado viernes, ha quedado sobre la mesa. Pero hace casi un año, las condiciones del concurso fueron aprobadas con el respaldo del PSE, grupo que luego ha rectificado al entender que las condiciones van en contra del interés de la ciudad.

El problema administrativo ya había tomado cuerpo. El intento de la oposición de revertir la situación es rechazado por un informe jurídico municipal, que alerta sobre una posible indemnización millonaria para la empresa.

El alcalde Alonso señala que en otras ciudades se han hecho concesiones similares: 'Tengo la sensación de que se nos está castigando en perjuicio de la ciudad'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de enero de 2002