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LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

El líder del PSOE promete la neutralidad de su ejecutiva en el proceso congresual

José Luis Rodríguez Zapatero aprovechó su reunión de ayer en San Sebastián para transmitir un mensaje conciliador en el caldeado ambiente de los socialistas vascos. El secretario general del PSOE garantizó a la militancia de Euskadi que la ejecutiva federal se mantendrá al margen del debate que finalizará en el congreso de marzo para que éste se celebre 'en libertad y consiga la mayor unidad e integración'.

A la comida y la alocución del secretario general -quien llegó acompañado por el presidente andaluz y del partido, Manuel Chaves, y el secretario de Organización, José Blanco- acudieron los principales dirigentes y cargos públicos vascos, salvo Nicolás Redondo Terreros, quien la víspera había despejado la incógnita pendiente anunciando que no concurrirá como candidato a la reelección. Por lo demás, no faltó ninguno de los cuadros socialistas que en estos dos meses debatirán sobre la estrategia política y elegirán al nuevo líder de su formación.

Antes de la comida, Rodríguez Zapatero se reunió con representantes de las dos sensibilidades enfrentadas. Mantuvo una prolongada charla de una hora con tres destacados partidarios de la línea mantenida por Redondo Terreros: los alcaldes de Barakaldo, Carlos Pera, y Portugalete, Mikel Cabieces, y la alcaldesa de Lasarte, Ana Unchueguía. Luego habló con los dirigentes guipuzcoanos Jesús Eguiguren y Manuel Huertas, destacados representantes del sector crítico a la línea de Terreros. Zapatero se había reunido la víspera en Madrid con la parlamentaria guipuzcoana Gemma Zabaleta, portavoz de esta última sensibilidad.

El secretario general les animó a todos a que debatan en libertad sobre la ponencia presentada por la gestora, texto que reconoció que le ha gustado. El líder del PSOE hizo un explícito reconocimiento de la estrategia seguida por el partido hasta ahora bajo la dirección de Redondo, que calificó de 'básicamente acertada', y animó a sus oyentes a seguir defendiendo el 'civismo heroico', esa defensa de los principios que ha caracterizado al socialismo.

Reconoció que, además de haber sido coherentes, el camino de los socialistas es el de las reglas de juego del respeto al marco constitucional y estatutario. 'Debéis cuidar y preservar ese marco con diálogo y firmeza democrática y el PNV debe saber que, de no ser así, nuestras posiciones seguirán siendo las conocidas', recalcó. Concluyó que en esa tarea los socialistas tienen que sumar también al PP 'porque esto sólo puede construirse con esfuerzo de todos'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de enero de 2002