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En los depósitos combinados no es oro todo lo que reluce

Las entidades financieras ofrecen altos rendimientos, hasta el 12% anual, pero sólo para periodos muy cortos de tiempo

La Bolsa está que arde a causa de la crisis argentina. La recuperación que casi todos los expertos auguraban se retrasa y los inversores vuelven la mirada hacia otras fórmulas de inversión más seguras. Una de ellas consiste en los depósitos combinados, un producto que aúna el carácter conservador de los depósitos tradicionales y el estilo de los fondos de inversión.

Los llamados depósitos estructurados o combinados son una mezcla de depósito tradicional y de fondos garantizados

Los inversores españoles se muestran confusos ante el tratamiento fiscal de los nuevos productos financieros

Estos productos ofrecen rentabilidades muy altas a corto plazo, pero a largo su rendimiento queda muy lejos de la rentabilidad inicial

Terminó 2001 y las bolsas arrojan 'números rojos', pero no tan 'rojos' como se llegó a pensar al cierre del tercer trimestre del año. Aunque con prudencia, todos los expertos apuestan porque 2002 será un buen ejercicio bursátil. Cierra 2001 y el precio del dinero marca niveles mínimos. Las perspectivas en las que coinciden casi todos los analistas son que tanto en Estados Unidos como en Europa los tipos de interés pueden aún bajar entre un cuarto y medio punto en el primer semestre del año para, posteriormente, al 'calor' de la esperada recuperación económica internacional, volver a retomar los niveles actuales.

En los primeros días de enero, con este telón de fondo, parecía que depósitos, cuentas corrientes de alta remuneración, fondos de inversión de dinero o de renta fija... no serían los productos estrella del año. Pero... explotó la chispa argentina. Los mercados de valores recogen pérdidas y el miedo a que no se cumplan las buenas perspectivas bursátiles ha vuelto a apoderarse de gran parte de los inversores particulares. Las entidades financieras no han dejado pasar la oportunidad y han vuelto a apostar por ofrecer productos de marcado carácter conservador. La guerra de imposiciones tradicionales a plazo muy corto (ING y Patagon) se ha recrudecido pero, sobre todo, se han empezado a generalizar los llamados depósitos estructurados, una mezcla de depósito tradicional y de fondos garantizados.

Lo que mejor identifica a estos productos es que para una parte de la inversión (en general, el 50%) ofrecen, en periodos también muy cortos, rendimientos muy altos mientras que para el resto del ahorro (éste ya a plazos que, en general superan los dos años) su rentabilidad se vincula al comportamiento de unas acciones, fondos de inversión o índices bursátiles. Del cocktail, y salvo que estas acciones, fondos o índices bursátiles tengan un comportamiento más que positivo, se podrán obtener unas revalorizaciones globales en términos anuales que quedarán muy lejos de los tipos de interés iniciales (7,5%, 12%) que, en todas las publicidades, se destacan.

Nuevas ofertas

Activo Bank, la entidad en Internet del Banco Sabadell y el Banco Comercial Portugués acaba de lanzar su depósito doble activo, en el que el 50% de la inversión (como mínimo 1.500 euros, cerca de 250.000 pesetas) se remunera al 12%. Pero este tipo de interés, el más alto del mercado en imposiciones a plazo, sólo se percibe durante tres meses, lo que equivale a una ganancia (sin pasar aún por Hacienda) de 90 euros (menos de 15.000 pesetas) por cada 3.000 euros invertidos (un millón de pesetas). Este depósito no es renovable, es decir, la entidad no se compromete en absoluto a mantener esta rentabilidad más allá de un trimestre.

Para lograr obtener algún tipo de revalorización por el otro 50% de la inversión, Telefónica, British Petroleum, General Electric, Nokia y Deutsche Bank tienen que cotizar el 9 de agosto de 2004 a un precio superior al que marquen el próximo 12 de febrero. Bastará con que uno sólo de estos títulos no logre revalorización alguna en estos 30 meses para que el particular sólo recupere su capital. Si todas las acciones registran ganancias en estos dos años y medio, para calcular la rentabilidad de este depósito únicamente se tomará como referencia la menor de estas revalorizaciones, aunque eso si por el 100% de su valor.

Rentabilidades diferentes

El banco Santander Central Hispano acaba de lanzar (campaña televisiva, incluida) su depósito supersatisfacción, cuya rentabilidad se obtiene por tres vías diferentes. La primera, y la única con un tipo de interés cierto, es una imposición durante cinco meses al 7,5% anual, lo que equivale realmente a una rentabilidad para ese plazo del 3% (90 euros antes de impuestos por cada 3.000 euros de inversión). La segunda de las vías de revalorización puede llegar de la mano de una selección de fondos incluidos en el fondo Santander Central Hispano Fondo de Fondos Gestión Dinámica que básicamente (en un 75%) son de activos del mercado monetario (conservadores). El tercer camino para lograr ganancias depende de la evolución del Ibex 35, del Eurostoxx 50 y del indicador Standard & Poor's, aunque 'poco' pues tan sólo se le transferirá al inversor el 15% de las ganancias que estos índices registren en los tres años de vida del depósito.

Citibank acaba de anunciar su intención de comercializar otro de estos depósitos también llamados combinados. En esta ocasión es posible que se garantice un interés de hasta el 14%, algo que se conseguirá si la evolución de la cotización de la acción de Telefónica es positiva. En la misma línea, otra entidad financiera está preparando la salida al mercado de un depósito estructurado que combina el habitual depósito (a seis meses y en torno al 8,5% anual) con un fondo de inversión.

Hacienda lo deja claro

Los inversores españoles han estado sufriendo a lo largo de los últimos meses toda una serie de mensajes contradictorios que han sembrado la confusión respecto a la fiscalidad de los llamados nuevos productos financieros. El Ministerio de Hacienda, sin embargo, tiene claro, en lo relativo a los depósitos estructurados, que: - Los intereses que se perciben procedentes de la imposición a plazo fijo, como en general se cobran en un plazo inferior al año, tributan a los tipos marginales de cada contribuyente como rendimientos del capital. Tres mil euros, al 12% anual durante tres meses (o al 7,5% anual durante cinco meses), rentan 90 euros brutos. Hacienda se queda entre un 18% y un 48% de tales rendimientos (los intereses netos oscilarán, en el cálculo anterior, entre 73,8 euros y 46,8 euros). - Si las imposiciones a plazo variable (aquellas que se ligan a la evolución de un índice bursátil o de un conjunto de valores y que, en general, suponen el otro 50% de la inversión inicial) superan los dos años de antigüedad, los rendimientos que ofrecen se reducen en un 30% a la hora de incluirlos igualmente como rendimientos de capital en la base imponible de la declaración de renta por el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), lo que disminuye su tipo efectivo de tributación. - Por más que una parte del depósito se vincule al comportamiento de un fondo de inversión o de unas acciones concretas, el depósito no pierde tal carácter y, por tanto, sobre los rendimientos que estos fondos o acciones generen no es posible aplicar el tipo fijo de tributación del 18%, tipo que sí se aplica cuando el inversor toma posiciones directamente en estos productos y mantiene éstos durante un plazo superior a los doce meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de enero de 2002

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