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Reportaje:

Trueque verde y caqui en Argüelles

Defensa cede parte del Cuartel Infante Don Juan para dotaciones sociales y culturales del distrito de Moncloa-Aravaca

Conciencia de defensa. Con este término definió el ministro del ramo, Federico Trillo-Figueroa, la filosofía del convenio de cesión parcial suscrito ayer por su departamento con José María Álvarez del Manzano, alcalde de Madrid, en la sede ministerial del paseo de la Castellana. El acuerdo versa sobre la cesión al municipio, para dotaciones ciudadanas, del Cuartel del Infante Don Juan, en el que además se edificará una residencia castrense y se alojará el Instituto de Historia y Cultura Militar. El recinto parcialmente cedido compone uno de los conjuntos militares más importantes de Madrid. Cuenta con una extensión de 24.095.50 metros cuadrados de superficie, hoy casi en desuso. Enclavado en el Paseo de Moret, en el barrio de Argüelles (Moncloa-Aravaca), albergó durante seis décadas al Regimiento Inmemorial del Rey, del arma de Infantería, uno de los más veteranos de España.

El recinto acogerá el Instituto de Historia y Cultura Militar, así como una residencia castrense

El convenio suscrito forma parte de una nueva filosofía militar que, según el ministro Trillo-Figueroa, consiste en 'la reducción de presencia territorial, efectivos e instalaciones de las Fuerzas Armadas', que implicará la contrapartida de 'una mejora cualitativa y funcional de sus tareas'. A éstas agregó 'la creación, tan necesaria, de una conciencia ciudadana de defensa, incremento de conciencia nacional que implica, a su vez, un aumento de la conciencia europea', subrayó el ministro.

El alcalde consigue para la ciudad de Madrid el usufructo, por 75 años, de un cuerpo del acuartelamiento, con dos plantas y 1.500 metros cuadrados de superficie. 'Será destinado a un centro de día', explicó el concejal de Urbanismo, Ignacio del Río, también presente, con el secretario de Estado de Defensa, Fernando Díez Moreno, en la firma del acuerdo. Esta adquisición, dijo Del Río, incrementará las dotaciones del distrito de Moncloa-Aravaca, donde se halla.

El regidor logró también, en este mismo recinto, una superficie de 150 metros de longitud por 40 de fondo, que será ajardinada como zona verde para el disfrute ciudadano. Además, algunos de los cinco grandes pabellones del acuartelamiento 'servirán para acercar a la ciudadanía el acervo cultural y la historia militar', según el convenio. Los pabellones tienen forma de naves, de tres plantas de altura; cada uno cuenta con 853,75 metros cuadrados.

Por su parte, el Ministerio de Defensa destinará una cuota del espacio del antiguo cuartel, hoy sede de la Dirección de Asistencia al Personal de su departamento, a la construcción de una residencia militar, de 8.337 metros cuadrados. Instalará también en alguno de los cinco pabellones mencionados el Instituto de Historia y Cultura Militar, actualmente aposentado, en situación de precariedad, en el viejo edificio del Servicio Histórico del Ejército, en el cruce de la calle de Mártires de Alcalá con la de Santa Cruz de Marcenado, también en el barrio de Argüelles. El Instituto, que dirige el general Juan Peñaranda, agrupa los archivos militares de Segovia, Ávila y Guadalajara y el madrileño Archivo Central del Ejército.

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Del Río, Álvarez del Manzano, Trillo-Figueroa y Fernando Díez Moreno, ante la maqueta del cuartel cedido.
Del Río, Álvarez del Manzano, Trillo-Figueroa y Fernando Díez Moreno, ante la maqueta del cuartel cedido.EFE

Sede del Inmemorial

El Cuartel del Infante Don Juan fue construido en 1920 por el arquitecto Luis Sanchiz y Pavón, que recibió el encargo de albergar a 1.038 hombres distribuidos en dos batallones en activo, dos compañías de ametralladoras, otro batallón en cuadro y 69 caballerías. Formaba parte de un plan nacional de construcción de cuarteles militares. Durante décadas, este recinto albergó al Regimiento Inmemorial del Rey número 1, así nombrado en 1766 por Carlos III; su origen se remonta a 1248, a la denominada Banda de Castilla, bajo el reinado de Fernando III. El recinto lleva el nombre del infante Don Juan, hijo de Alfonso XIII, por haber sido militarmente filiado en un cuerpo vinculado al Arma de Ingenieros, responsable de la construcción del edificio. En este mismo cuartel fue filiado como Soldado de Honor Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias, que en 1977 juró allí bandera. La construcción del cuartel se prolongó treinta meses. Su inauguración plena data de 1925. Las obras costaron 3.931.030 pesetas de entonces. De ladrillo y piedra, con ornamentación de estilo levemente neomudéjar, su erección tuvo que salvar seis metros y medio de desnivel existente en el Paseo de Moret, al que da su fachada principal, de 180 metros, entre las calles de Martín de los Heros a la de Ferraz. La parte posterior cierra la calle de Francisco Lozano a lo largo de 139 metros. El canon empleado en su construcción ha sido definido por el arquitecto Enrique Colombo Rodríguez, estudioso de este conjunto, como higienista, basado en las prescripciones del arquitecto británico Douglas Galton en 1857. Alberga en una estructura frontal jerarquizada cinco pabellones-dormitorios para la tropa, perpendiculares al cuerpo frontal, paralelos y aislados entre sí para combatir epidemias y favorecer la incombustibilidad.

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