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El BBVA aplaza la reunión anual de directivos para elaborar sus objetivos de 2002

El BBVA ha decidido suspender la reunión anual de directivos que tenía planeado celebrar en Sevilla los días 14 y 15 de enero. A este tipo de reuniones suelen acudir los 230 directivos más importantes y es donde se explican los resultados del ejercicio pasado y los objetivos del actual. La entidad reconoce que el nuevo equipo, que tomó posesión el 21 de diciembre pasado después de la crisis de poder que vivió el banco, todavía no ha elaborado los nuevos objetivos de 2002. No obstante, el banco mantiene la convocatoria, porque cree que 'es positiva para aunar esfuerzos'. Esta reunión, que la creó el BBV, era muy típica de la forma de gestionar de Pedro Luis Uriarte, anterior vicepresidente y consejero delegado.

El estreno del nuevo tándem de poder del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), compuesto por el presidente único Francisco González y el consejero delegado José Ignacio Goirigolzarri, se retrasa. Según la entidad, el nuevo equipo directivo, que se ha topado de lleno con la crisis argentina nada más tomar las riendas del banco, no ha tenido tiempo para cerrar el ejercicio y preparar las metas de 2002.

El banco confirmó ayer que el 29 de enero presentará ante los medios de comunicación el cierre del ejercicio y los nuevos objetivos, que no alcanzarán más allá de un año. A continuación, los dos primeros ejecutivos iniciarán una gira de visitas (road show) a grandes inversores en Nueva York y Londres para que conozcan el nuevo rumbo de la entidad.

La expectación sobre la reunión de Sevilla era importante, tanto dentro como fuera de la entidad, porque el BBVA anunció en octubre que rebajaba sus objetivos de beneficios, previstos en el 24%, para fijarlos probablemente en el 16% en 2001. Esta medida anticipó un año el final del Programa CREA, lo que provocó que Uriarte, principal valedor de este plan, acabara su compromiso de permanencia en la entidad. Uriarte presentó su renuncia ante el consejo del banco el 18 de diciembre pasado, coincidiendo con el anterior presidente, Emilio Ybarra.

El BBVA también anunció un 2002 más austero y conservador, pero no se ha fijado el objetivo de crecimiento de los beneficios. Sin duda, la situación de Argentina también pesa en la incertidumbre que tiene el equipo directivo de la entidad. En estos momentos el Gobierno argentino no ha elaborado el plan concreto de medidas financieras para atajar la crisis económica, por lo que se desconoce el impacto concreto que provocará esta situación en la cuenta de resultados del BBVA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de enero de 2002