_
_
_
_

Las elecciones a rector marcan la constitución del último claustro elegido bajo la LRU

Se renueva un tercio de delegados en la junta de gobierno que adaptará el proceso a la LOU

El último claustro de la Universidad de Valencia elegido en el marco de la LRU se constituyó ayer, cuatro días antes de que entre en vigor la nueva Ley Orgánica de Universidades (LOU). El máximo órgano representativo de la institución renovó sus delegados en la Junta de Gobierno (un tercio de ésta) que el próximo lunes adaptará a la LOU el proceso de elección del nuevo rector y que determinará los cupos de votos asignados en los comicios al personal administrativo (PAS), alumnos y profesores no doctores. El PAS no está dispuesto a que ese porcentaje baje del 11%.

La constitución del Claustro se celebró en un ambiente preelectoral, dada la inminente entrada en vigor de la LOU y el inicio del proceso para la elección del rector que sustituirá a Pedro Ruiz. Según la nueva ley, los rectores que tengan que ser renovados entre su entrada en vigor y la aprobación de los nuevos estatutos, deberán ser elegidos por sufragio universal ponderado, pero será la junta de gobierno que ayer se renovó en un tercio de sus miembros, el órgano que establezca el procedimiento a seguir. De ahí la importancia de las decisiones que la Junta adopte sobre adaptación a la nueva normativa. De hecho, el martes se reunió la mayoría de los claustrales del PAS y llegó a una conclusión clara: no perder representatividad en la Junta, que asume importantes competencias del claustro en el periodo transitorio de la LOU, ni en las elecciones a rector a celebrar el día 26 de febrero.

El sistema de sufragio universal ponderado por estamentos definido por la LOU determina que a los PDI funcionarios doctores (los llamados pata negra de la universidad) corresponde el 51% de los sufragios. La Ley deja en manos de la junta de gobierno el reparto del restante 49 % entre profesores no doctores, estudiantes y PAS. Los representantes claustrales de este último colectivo (un total de 1.800 miembros de la comunidad universitaria) decidió en la mentada asamblea unitaria no aceptar en la tarta electoral un cupo inferior al 11%, que es su porcentaje actual en los órganos de representación universitarios. Dado que los estudiantes apuestan por mantener su 27%, los profesores no doctores (que serían los grandes perdedores en el reparto de sufragios) se quedarían con el restante 11%. Este reparto es el meollo del debate que se planteará el lunes en la junta de gobierno, donde el rector Pedro Ruiz elevará una propuesta de proceso electoral en la que la fecha límite de presentación de candidatos será el día 16 de enero, el periodo de campaña electoral se extenderá del 11 al 25 de febrero y se fija el 6 de marzo para la hipotética segunda vuelta en caso de que ninguna candidatura obtenga la mayoría de los votos ponderados. Tan sólo Josep Lluís Barona y Francisco Tomás han manifestado su decisión de ser candidatos. Éste último presentará mañana su dimisión como vicerrector para dedicarse de lleno a la campaña.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_