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Tony Ronald: 'Hace años que me quité los vinilos de encima'

El músico sigue al pie del cañón. Compagina giras con su trabajo de productor. También es un amante de todo lo que se mueve con chips: le interesa el futuro

¿Que por qué Tony Ronald? ¿Y por qué no Karina, la chica del baúl? ¿O Miki? ¿O la rebelde de Jeanette? ¿O Lorenzo Santamaría? Pues porque Tony Ronald, Siegfried Den Boer Kramer en la vida real, es el corazón tecnológico de este grupo de cantantes de la década de 1960. 'No han dado ni un paso. Soy el único que trata con tecnología, dependen de mí'. Los guateques del siglo XXI se celebran en el estudio de grabación de Tony Ronald, en Cabrils (Barcelona). Allí se reúnen algunos, como Jeanette, Karina o Miki, para grabar y hacer pruebas de sonido.

Cuatro décadas después, Ronald compagina las giras por España con su trabajo de productor. Presenta una recopilación de las canciones de siempre. 25 años después, a Tony Ronald, de 57 años, le paran en la calle para decirle: 'He bailado tanto con ¡Help, ayudame!'. No le molesta. Considera que todavía hoy esta canción, que compuso en 1977, resulta decente. 'Cuando yo empecé, tenía un compañero que quería hacer una historia y yo me negué. Nos separamos'. Se refiere al dúo Tony and Charley y la historia que no quiso hacer fue la Yenka. 'No me hubiera gustado llevar escrito en la frente la Yenka. ¿Te imaginas todavía hoy bailando a mis años la Yenka? Con Help es diferente'.

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Este holandés es un amante de todo lo que se mueve con chips. Le encanta la fotografía. Utiliza el Photoshop para diseñar las portadas de los discos. Le interesa el futuro y no le duele perder el vinilo, pese a tener miles de discos. 'Entre el mundo analógico y el digital, apuesto por el digital. Existen amantes de los vinilos, pero son unos nostálgicos. Hace años me los quité todos de encima porque abultan mucho. Aquellos por los que tengo un cariño especial los he pasado a CD'.

Para cualquier duda, el holandés recurre a Internet, 'algo tan revolucionario como el descubrimiento de la luz. Mi vida ha evolucionado muchísimo. Durante el día te surgen preguntas. El día que me dijeron que había muerto el guitarrista de Status Quo fui a casa rápidamente y me conecté'. Comprobó que era verdad. Ronald navega por las noches, después de las doce; por eso, todavía no piensa en el ADSL.

Y si su hija se lo pide, el cantante no puede negarse. Coge y le baja de la red la canción que le pide. 'Pero yo, personalmente, prefiero tener el CD. El tema de la música en Internet perjudica a muchos autores'.

No tiene página web. Espera a tener tiempo para hacérsela él mismo y así poder actualizarla. Lo mismo le ocurrió con el ordenador. Él primero fue un Packard Bell. Hoy ya no sabe de qué marca es. 'Ya no queda nada del Packard Bell, los componentes los compro sueltos y los cambio según las necesidades'. Lo que le fastidia es la rapidez con que surgen productos nuevos. 'La única desgracia de la tecnología. Compras un disco duro y piensas que lo tienes todo. Una semana después compras una revista y ya ha salido algo. Es un desastre, me llevo unos disgustos. He de dejarme de novedades, si no te vuelves loco'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de diciembre de 2001