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Entrevista:DAVID L. HAWKSWORTH | Biólogo

'La recuperación de la vida tras una extinción podría no incluir al hombre'

David Leslie Hawksworth es un experto en biodiversidad, biólogo ambiental, sistemático bioquímico y molecular, micólogo y liquenólogo. Un historial apabullante, con más de 500 artículos científicos y 50 libros escritos o editados por él no dejan lugar a dudas. A sus 55 años este científico británico afirma que 'España es un sitio estupendo para trabajar' en su campo, y reconoce que está un poco dolido por el enfoque dominante 'hacia los experimentos muy reduccionistas en la biología', que impera en su país, que dejan sin espacio 'a los grandes estudios que implican a muchos organismos, la ecología, el mundo real, que no puede ser simplificados en esos experimentos'.

Hawksworth, que trabaja ahora en la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense con un contrato Ramón y Cajal, ha asistido -y ha sido el único europeo- a una reunión celebrada en EE UU para poner en marcha un programa internacional de biodiversidad.

'Se habla mucho de restauración, pero no se logra realmente, es imposible diseñar y recrear un hábitat'

Pregunta. ¿En qué consistiría ese programa?

Respuesta. Uno de los objetivos es llegar a conocer las especies -y su número- con las que compartimos el planeta. Conocemos aproximadamente 1,8 millones y no estamos seguros de cuál será la cifra real, pueden ser 14 o 15 millones, aunque algunos creen que serán muchas más.

P. Habrá muchas desigualdades en ese desconocimiento.

R. Uno de los grandes problemas, y ya quedó claro en el estudio Global Biodiversity Assesment, publicado en 1995 por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, es que unos grupos de organismos son mucho menos conocidos que otros. Por ejemplo, en el caso de los hongos, probablemente conocemos el 5% de las especies que hay en la Tierra, mientras que de las plantas con floración tal vez conocemos ya el 90%. Además en algunos sitios, como en España, se están descubriendo nuevas especies constantemente, mientras que en lugares donde se ha trabajado desde hace tiempo en la naturaleza, quedan menos cosas por descubrir.

P. ¿Cómo se organizará ese programa mundial de biodiversidad?

R. Con el ritmo actual de trabajo se tardarían 800 años en describir las especies de la Tierra. La propuesta de Ed Wilson, de Jorge Soberón, y de otros investigadores es un programa de 25 años para identificar y clasificar todas las especies. El proyecto se ha comparado con el Genoma Humano porque es un reto muy importante para la ciencia y algo que nadie puede abordar en solitario. Sabemos mucho de la estrellas, pero muy poco de los seres vivos con los que compartimos el planeta.

P. ¿Cuánto dinero hace falta?

R. Cientos de millones de dólares. Dependerá mucho del apoyo que se logre de instituciones en todo el mundo que puedan financiar proyectos particulares, como sucede con el Genoma Humano, con diferentes grupos responsabilizándose de diferentes partes del trabajo.

P. ¿Por dónde empezar?

R. Una de las primeras cosas que se pueden hacer es establecer mecanismos para poner la información que tenemos sobre las especies a disposición de la gente en Internet, con descripciones de las especies... También hay que poner en marcha programas de entrenamiento de nuevos investigadores para que tengan conocimientos especialzados de grupos de organismos y su estudio taxonómico.

P. ¿Por que la Convención de Naciones Unidas de Biodiversidad no cuenta con un soporte científico como el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), que tan importante papel juega en la dinámica de la Convención del Clima?

R. Se ha hablado mucho de esto. Se hizo el Global Biodiversity Assesment, dirigido por Bob Watson [director también del IPCC]. Pero el IPCC es una decisión de los gobiernos implicados en la Convención del clima y no se ha hecho algo similar para biodiversidad. La política es algo muy complicado.

P. ¿Sería útil un IPCC para biodiversidad?

R. Sí, claro, ayudaría muchísimo. Pero es muy difícil abordar la cuestión de la biodiversidad, tiene que ver con los derechos de propiedad... En Costa Rica, por ejemplo, hay un centro de investigación muy avanzado con especialistas que hacen un trabajo muy bueno, pero a algunos países no les gusta la idea de colaborar con grupos de otra naciones porque temen que se repita lo que sucedió en los tiempos coloniales. Hay que tener en cuenta que la biodiversidad está, sobre todo en los países menos desarrollados y que son sus recursos.

P. ¿Cuáles son las causas principales de la actual pérdida de biodiversidad?

R. Hemos hecho estudios en Gran Bretaña para diferentes grupos de organismos. Y las razones principales son: agricultura, cambios en el uso de la tierra, contaminación, cambios en los bosques... Y cuando un hábitat se pierde es casi imposible recrearlo. Se habla mucho de restauración, pero no se logra realmente, es imposible diseñar un hábitat porque ni siquiera conoces todas las especies que intentas reintroducir.

P. ¿Qué riesgo supone la pérdida de especies?

R. Depende, porque algunas especies son más cruciales que otras. Si se pierde un árbol dominante en un bosque los efectos serán dramáticos no sólo en la pérdida de todas las especies que dependan de ese árbol, sino que también habrá cambios en el territorio, con problemas de erosión, etcétera. Pero, a lo mejor, si pierdes una bacteria, hay otras que hacen las mismas funciones y apenas tendrá efecto.

P. Ha habido extinciones en la historia de la Tierra y la naturaleza se ha recuperado. Si hay otra extinción catastrófica, ¿habrá también una recuperación?

R. Sí, pero la recuperación podría no incluir al hombre. No se eliminará toda la vida en la Tierra, pero tras cada extinción han prosperado distintos grupos de organismos, pero nosotros no tenemos por qué ser necesariamente uno de ellos en el futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de diciembre de 2001