Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La composición de la dirección provisional, revés para Redondo

Cuando el jueves se constituya en Bilbao la reducida comisión gestora que gobernará el PSE hasta el congreso, Nicolás Redondo habrá tropezado con la primera piedra en el camino para volver a presentarse al cargo que abandonó el pasado viernes.

La dirección del PSOE ha desatendido por completo sus deseos de que Rosa Díez, Ana Urchueguía y Victor García Hidalgo estuvieran en ella y ha optado por dar relevancia a lo orgánico -las direcciones salidas de los últimos congresos provinciales de hace un año- frente a las listas de notables impuestos o sugeridos por uno u otro sector.

Redondo no quiso revelar el sábado si optará de nuevo a la secretaría general o no y todo dependerá de si las cuentas de los apoyos le salen.

En estos momentos, los apoyos explícitos proceden de los alcaldes de la margen izquierda, el feudo tradicional y vivero del voto socialista, que dio síntomas de fatiga en las últimas elecciones autonómicas, y el presumido del secretario general de Álava, Javier Rojo, el único al parecer que conocía su intención de dimitir el viernes.

En Guipúzcoa, el ex secretario general cuenta con el sector crítico con la ejecutiva provincial en el congreso de hace un año, liderado por la alcaldesa de Lasarte, Ana Urchueguía. Entre los notables del partido, con o sin papel en estos momentos, Redondo tiene ahora el respaldo de su competidora en las primarias, Rosa Díez, de José Antonio Maturana e Ignacio Latierro y también de los sectores más vinculados al Foro Ermua y ¡Basta Ya!

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de diciembre de 2001