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Unos 10.000 inmigrantes trabajarán en la campaña fresera de Huelva

Los empresarios creen que esta temporada no faltará mano de obra

Unos 10.000 inmigrantes, llegados desde Polonia, Rumanía y Marruecos, trabajarán como temporeros en la campaña fresera de 2002, según las previsiones de la Asociación de Productores y Exportadores de Fresa, Freshuelva, a falta de un mes para el comienzo de la recogida del fruto. Los empresarios mantienen el firme propósito de impedir que se repitan los acontecimientos ocurridos en la temporada agrícola pasada, que finalizó en junio con el encierro de más de 500 inmigrantes en cuatro sedes institucionales de la capital onubense.

La mayoría de los inmigrantes que se encerró había trabajado en distintas fincas freseras sin contrato ni alojamiento. La patronal consiguió resolver entonces el conflicto (que provocó numerosos momentos de tensión) tras formalizar precontratos a todos ellos, lo que ha permitido su regularización en base a la Ley de Extranjería. Finalmente, la Subdelegación del Gobierno en Huelva ha resuelto de forma favorable casi un 80% de las 4.497 solicitudes de residencia por arraigo realizadas por los inmigrantes. El resto de extranjeros, hasta llegar a los 10.000, ya ha recogido fresas en los últimos años. La mayoría cuenta con un contrato y reside de forma legal en la provincia onubense.

'Toda esta situación nos lleva a pensar que no volverán a ocurrir los problemas de la pasada campaña, ya que se prevé que no falte mano de obra. Los contratos en origen se han cerrado y todo está coordinado para que la recogida de la fresa se desarrolle con normalidad', dice el presidente de Freshuelva, José Manuel Romero.

Los problemas podrían llegar cuando el Gobierno comience a expulsar a todos aquellos inmigrantes que no han conseguido los permisos. Algunas ONG siguen denunciando la llegada masiva de inmigrantes a la provincia onubense 'que sobreviven en la calle' y advierten de que 'no existen suficientes recursos sociales para mantener a aquellos que permanecerán durante toda la campaña'.

En materia de alojamiento, los empresarios han conseguido arrancar a la Junta subvenciones a la inversión de hasta un 60%, lo que ha permitido que en los campos se hayan instalado nuevos módulos de viviendas para los trabajadores.

Además, en algunas localidades receptoras de inmigrantes, como Lepe, entre otras, ya se han puesto en marcha algunas medidas para atender a los trabajadores agrícolas. El Ayuntamiento dispone de tres pisos de acogida, con diez plazas cada uno, con el fin de facilitar alojamientos a los temporeros durante tres días, mientras buscan vivienda y trabajo.

El sector fresero onubense ha reducido este año en un 15% la superficie de fresas plantadas, que se estima en unas 6.000 hectáreas, debido a los problemas ocurridos durante la pasada temporada, como la climatología adversa, 'que provocó grandes pérdidas económicas para numerosos empresarios', se lamenta el presidente de Freshuelva. No obstante, los empresarios se muestran optimistas: 'Si el tiempo no se pone en contra y se recoge casi todo el fruto, los resultados serán buenos', dice Romero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de diciembre de 2001