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Vuelve la ola de frío

Se prevén heladas en toda Cataluña y nieve en la costa durante la Navidad

¿No queríamos caldo?; dos tazas. Mientras en Lleida las temperaturas siguen bajo cero una semana después de la llegada de la bolsa de frío siberiano, una segunda ola se prepara para congelar aún más Cataluña y cubrir de nieve incluso el litoral barcelonés. La Generalitat mantiene activada la fase de alerta del Plan de Protección Civil y los servicios meteorológicos anuncian temperaturas bajo cero hasta pasado el día de Navidad. En Tarragona y Lleida, 1.846 alumnos no pudieron acudir ayer a clase y ya no lo harán hasta después de las vacaciones.

Las previsiones meteorológicas indican que el frío intenso y las heladas continuarán azotando Cataluña en los próximos días debido a una masa de aire frío que llegará el domingo. Habrá fuertes heladas en el interior y, a partir del domingo por la noche, el cielo quedará sereno y no se producirán precipitaciones, pero durante la noche de Navidad, las heladas se generalizarán. Las nevadas de los próximos días serán más locales que las del fin de semana pasado y afectarán principalmente al Pirineo, donde existe un importante riesgo de aludes; de forma aislada también podrá nevar el domingo en algunos puntos del litoral y el prelitoral central catalán o del sur de la Costa Brava. El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) reforzará en 250 el número de agentes de los Mossos d'Esquadra en las carreteras catalanas.

El breve respiro de las últimas 48 horas, sin embargo, no ha alcanzado a la provincia de Lleida, informa Lluís Visa, donde la niebla hizo que las temperaturas se mantuvieran bajo cero y que se formaran placas de hielo en las carreteras, lo cual dificultó la circulación.

La agricultura y la ganadería leridana serán dos de los sectores más afectados por las bajas temperaturas que se están registrando de forma ininterrumpida desde hace una semana en el sur de la provincia, donde los termómetros han alcanzado los 10 grados bajo cero. Los productores de cebolla temen perder miles de toneladas de producción que estaba almacenada, ya que los bulbos se han convertido en bloques de hielo. El agua que contiene esta hortaliza se ha congelado y cuando suba la temperatura ambiental la cebolla se reblandecerá y no podrá comercializarse.

El Consejo Comarcal de El Pla d'Urgell, una de las principales comarcas productoras de cebolla, ha iniciado los trámites para solicitar la declaración de zona catastrófica, procedimiento que permite conseguir ayudas para los agricultores damnificados. Los productores no han podido efectuar todavía un cálculo de las pérdidas porque el frío no ha afectado por igual a todas las cebollas. Los consejos comarcales del Urgell, Noguera y Segarra podrían reclamar idéntica medida. Muchas explotaciones ganaderas de estas comarcas tienen serios problemas para suministrar agua a los animales porque las conducciones se han congelado.

La cosecha de aceitunas

El sindicato Unió de Pagesos (UP) calcula que el 40% de la cosecha de aceitunas de Les Garrigues se ha perdido por culpa del temporal de nieve y frío. El sindicato tiene previsto reunirse hoy en Les Borges Blanques con representantes de la Generalitat para estudiar medidas compensatorias para el sector. Las pérdidas podrían aumentar si el tiempo no mejora en los próximos días. La organización agraria Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) ha advertido que el frío puede acabar también con una tercera parte de los árboles y, si ocurre esto, se tendrá que efectuar un replanteamiento de la agricultura en la comarca. El responsable del sector oleícola, Josep Maria Jové, ha señalado que la situación que está atravesando el sector puede comportar consecuencias catastróficas.

Sin embargo, no todo serán efectos negativos. La última nevada resultará beneficiosa para el cereal de secano y para los árboles frutales porque son dos cultivos resistentes al frío que hace en esta época. La gruesa capa de nieve que todavía cubre los campos sirve de protección contra las heladas y de reserva hídrica durante la época de sequía.

Por otra parte, el estado de las carreteras leridanas continúa siendo problemático a causa de las placas de hielo que hay en una decena de vías dependientes de la Generalitat y en otros 70 tramos que dependen de la Diputación de Lleida. En esta ciudad se circula con normalidad por gran parte del núcleo urbano, pero el Ayuntamiento se ha visto obligado a pedir la colaboración a provincias vecinas para retirar la nieve y el hielo que queda en las calles y aceras. Hoy se espera la llegada de 100 voluntarios de Protección Civil para ayudar a las brigadas municipales.

Centenares de familias de Les Borges Blanques, Castelldans, Sidamon, Balaguer y Lleida están sin agua corriente y sin calefacción desde hace cuatro días porque las cañerías se han congelado. Los alcaldes de esas poblaciones han aconsejado a los vecinos mantener en funcionamiento las calderas de la calefacción y que por las noches dejen abierto algún grifo para que el agua circule y no se hiele.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2001