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Reportaje:MÚSICA EN 7D

Festival de Gospel y Negro Spirituals para recibir la Navidad

El II Festival del Milenio se inició ayer tarde con el tenor José Carreras y prosigue hoy con un experimento curioso: el cantautor ampurdanés Lluís Llach al servicio del baile de la veterana Cristina Hoyos. Por este encuentro musical, que destinará el 1% de la recaudación a la Fundación El Sueño de los Niños, van a ir desfilando hasta el 18 de enero artistas como Estrella Morente, María del Mar Bonet, Olga Guillot o María Dolores Pradera. Los escenarios escogidos en Madrid son el Teatro Real y el Palacio de Congresos.

Pero son los cantantes afroamericanos de gospel los que se están convirtiendo en imprescindibles cada Navidad en Madrid. La música que nació de la esclavitud, que no tenía instrumentos y que luego dio paso al blues, al soul y hasta al rock and roll, tiene un componente religioso y festivo, lo mismo que el más espiritual sentido navideño, al margen de la fiebre del consumo desaforado en que se ha convertido.

El plato fuerte del VII Festival de Gospel es el reverendo Timothy Wright, que ofrece dos conciertos con New York Concert Choir, un coro sacado de las calles del Brooklyn neoyorquino. Canciones desde la fe, voces majestuosas de exaltación al Creador que son compartidas por The Ladies of Song, The Northern Kentucky Brotherhood Singers o The Plantation Singers, el grupo más joven de esta edición.

El XI Festival Vía Magna, Música Vocal en Navidad, iniciado el pasado día 8, cierra sus actividades esta semana con un variado programa. Desde el son añejo del Septeto Santiaguero, una agrupación cubana no muy antigua pero sí de consumados músicos, al flamenco de José Parra con Camarón de Pitita, pasando por las voces jazzeras de Pedro Ruy Blas o el gospel de Inside Voices. Aunque sea un encuentro que prima las voces, cabe también la guitarra de Mick Taylor, un virtuoso del instrumento que durante años militó en los Rolling Stones como miembro de pleno derecho, al sustituir al fallecido Brian Jones.

La reflexión que debían propiciar las fiestas no está reñida con el humor, que en estos días se da con profusión. Hoy mismo inicia Javier Krahe una tanda de recitales que le tendrá hasta fin de año en el café Central. Dolor de garganta sigue siendo su último disco, aunque el ácido y corrosivo cantautor ya anda enfrascado en sus nuevas canciones, de las que anticipará alguna.

El Gran Wyoming también practica el humor sereno e inteligente. Todo verborrea, Wyoming monologa y canta junto a su inseparable pianista, El Reverendo. Además, Faemino y Cansado, sin música, exponen su humor surrealista, que tanto gusta al público asiduo a los conciertos de rock y de cantautores.

Kelvis Ochoa, miembro muy activo de esa plataforma musical llamada Habana Abierta, debuta en solitario; Mayte Martín muestra que el flamenco es un género en perpetua evolución; Los Delinqüentes, junto a La Cabra Mecánica, Maita Vende Ca y el insufrible El Pulpo actúan en la Cubierta de Leganés, y La Vacazul, Salida Nula, Peta Z y A Room With a View celebran en tres noches el decimosegundo aniversario de Siroco, el recoleto club de la calle de San Dimas.

Otros que están de cumpleaños son Delincuencia Sonora, que para celebrarlo se meten en la Gruta 77 a grabar un disco en directo, sala que habrá recibido antes el mestizaje castizo de El Combo Linga. Los sonidos étnicos llegan desde Madagascar, con parada en Córdoba, de Kilema, y de Angola, con Waldemar Bastos, un artista único y conmovedor que mezcla con sabiduría el legado africano y portugués en una música de cadencia tristona pero esperanzada.

La verbena callejera, global, pachanguera, mestiza y genial viene de Barcelona con Macaco, una formación que cada día impresiona más; y de Sevilla -pasando por las calles de Madrid, de donde les echaron-, El Bicho, otra propuesta estimulante.

La Bruja Gata, máxima expresión del folclore sin tierra, muestra su manual de pociones, un esperanzador disco debú; mientras que Mestisay lo trae canario con brisas africanas y caribeñas. La Habitación Roja demuestra que el pop sencillo nacional también se sabe renovar. Mojo Projetc bate las últimas tendencias (jazz, pop y electrónica) para crear un sonido nuevo, y Jorge Pardo sigue excelso defendiendo con su saxo lo mejor del jazz español.

El rock de octanaje pesado pasa por los catalanes B-Violet, los madrileños Super Skunk y la fiesta Rock Star del local de ensayo y sala de conciertos Ritmo y Compás. Allí estarán juntos Salida Nula, Garaje Jack y Mal de Ojo, entre otras bandas aguerridas. De fuera llega Gorky's Zygotic Mincy y sus toques de psicodelia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de diciembre de 2001