LA SEGUNDA MODERNIZACIÓN DE ANDALUCÍA
Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

El erial de la política

Si una frase refleja el sentir de un pueblo, su idiosincrasia, su estado de ánimo en un momento determinado, es la que (si no me falla la memoria) en los primeros años del siglo pasado pronunció (o al menos se le atribuye) D. Miguel de Unamuno, cuando se quejaba de aquellos que decían 'que inventen ellos'; al parecer, se refería Unamuno a la capacidad de mimetización, de imitación de los españoles, que se limitaban a copiar de los demás, dejando para otros pueblos la capacidad de inventiva, de promover el progreso y el desarrollo de la sociedad. No fue, desde luego, una época de la Historia de España caracterizada por el espíritu emprendedor, ni por la esperanza o la ilusión en el futuro.

Inventar, innovar e investigar han sido siempre sinónimos de progreso, de avance, mientras que copiar, imitar o plagiar han sido sinónimos de retroceso, de estancamiento. Así, al menos ha sido hasta ahora, aunque desde la oficialidad, con la confusión de conceptos que se nos pretende imponer, quieran hacernos comulgar con ruedas de molino, y resulte que inventar es retrógrado y copiar es progresista.

Todo esto viene a cuento de la noticia aparecida recientemente en los medios de comunicación andaluces (por cierto, con extraordinario bombo en los de siempre), según la cual la Junta de Andalucía quiere poner en marcha el debate sobre la 'Segunda Modernización de Andalucía'. Con tan rebuscada y cursi denominación, presentaron Zarrías (¡cómo no!) y Pezzi, rescatado del baúl de los recuerdos para la ocasión (¡vaya cómo nos has dejado la Educación, Manolo!), una campaña de la Junta para desarrollar el anuncio realizado por Chaves en el Debate sobre el Estado de la Comunidad, y que pretende 'prolongar' (¿?) las conclusiones del Foro Andalucía Nuevo Siglo. ¡Dios Santo, qué inmenso disparate!

(Permítaseme un inciso: eso de 'Segunda Modernización' huele bastante rancio: ¿no recuerda a cosas como 'Tercer Plan de Desarrollo' y esas cosas? Es que a estos chicos del PSOE-A cada vez se les notan más tics del antiguo régimen.)

Pero vayamos por partes: ¿Segunda modernización? Si esta es la 'Segunda', es que tiene que haber habido una 'Primera', ¿no? Demasiado pretencioso me parece el nombre, cuando aún estamos pendientes de saber cuál ha sido, cuándo se ha producido y en qué ha consistido la fantasmagórica 'Primera' Modernización. ¿O alguien puede decirnos en qué quedó el cacareado 'Foro Andalucía Nuevo Siglo'? Las conclusiones de aquel Foro Andalucía Nuevo Siglo fueron arrojadas a la basura (¡con el dineral que costaron!), salvo algunas, que se incorporaron al Programa Electoral del PSOE-A para las elecciones del 2000.

Y, ¡oh, casualidad! Zarrías pretende que esta 'Segunda Modernización' dure el resto de la Legislatura, para así poder aprovechar sus conclusiones al elaborar el programa electoral socialista, nuevamente con el dinero de todos. ¡Pero qué morro...!

Con ser esto llamativo, se me antoja que no es lo más grave del asunto. Para mí, la verdadera gravedad de la noticia, lo más preocupante de todo esto, no está en la forma en que se produce (disfrazando de 'debate público' lo que no es sino un concurso de ideas para su Programa Electoral), sino en el fondo de la cuestión, es decir, en lo que subyace tras el anuncio de la organización del debate para la 'Segunda Modernización de Andalucía'.

La izquierda andaluza es un erial. Y es que cuando a alguien se le agotan las ideas, cuando a uno se le secan las fuentes, cuando el proyecto está agotado, cuando las neuronas políticas, a fuerza de haber sido electrocutadas una y otra vez, no funcionan, caben dos opciones: o reconocerlo y dar paso a otros que lleguen con nuevas ideas y con renovadas ilusiones; o taparlo, rellenando el vacío intelectual de cualquier forma. En el PSOE-A han optado por esta segunda fórmula, y tratan de llenar el 'agujero negro' en que se ha convertido el acervo ideológico y programático socialista con ideas importadas, copiadas o simplemente expoliadas a los demás. No sé, pero a mí me preocupa, y bastante, que el partido gobernante en Andalucía tenga tan poco pudor en exhibir su absoluta desnudez intelectual, y mendigue de forma tan rastrera ideas y proyectos para su Programa Electoral; pero, como todo tiene su lado crematístico, le sale baratito porque el dinero lo pone la Junta de Andalucía...

Como un nuevo Unamuno andaluz del Nuevo Siglo, modernizado por segunda vez, Zarrías, envolviéndose en la bandera de la progresía, nos llama a todos los andaluces (200.000 quiere juntar) para que, pagados con el dinero de la Junta, le hagamos el Programa Electoral, al grito de '¡que inventen ellos!'.

Tengo para mí que si todo el tiempo, el esfuerzo y el dinero que los políticos invierten en inventar, en organizar y en desarrollar memeces, sinsentidos y otros Foros para los siglos venideros, lo emplearan en cosas realmente útiles, Andalucía (¡qué potencial humano y social más desaprovechado!) estaría a la cabeza de las regiones de Europa, y no a la cola. Cada vez estoy más convencido de que pesa sobre nosotros la maldición de la inutilidad de nuestros gobernantes.

¿Otra cortina de humo para tapar la parálisis de Andalucía? La política andaluza parece un erial, o peor. ¡Qué país!

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción