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Juan Carlos Román presenta en Trayecto de Vitoria sus instalaciones conceptuales

La galería Trayecto de Vitoria continúa con su apuesta por la creación crítica, en la que la ironía es un componente fundamental. En esta ocasión le ha tocado el turno a Juan Carlos Román (Bilbao, 1961) quien presenta Risas, robles y arte feroz. Se trata de una instalación como eje central, rodeada de varios proyectos y dos reflexiones un tanto gamberras sobre Witgenstein y Richard Serra.

El creador bilbaíno ha partido en propuesta principal de dos obras distantes en el tiempo, pero que surgen del mismo concepto: el roble. Un collage con las fotografías de las creaciones de Michael Craig-Martin y Joseph Beuys es el comienzo de la aportación de Román. La obra principal consiste en un gran montaje con fondo verde, en el que aparecen alusiones a Beuys con un autorretrato del propio artista y un vídeo conceptual que juega con el vaso de agua que utilizó Craig-Martin para su obra. Este es el apartado divertido de la instalación, que tiene su fondo de crítica social en una serie de 70 vasos y copas de agua, que recuerdan a la obra citada, y con cuya venta se quiere financiar la construcción de pozos en el desierto de Mauritania.

La muestra se completa con 56 pequeños cuadros que recuperan el Tractatus de Witgenstein de manera ornamental y el juego con una caja de pinturas de Richard Serra de cuando estuvo organizando su obra en el Guggenheim de Bilbao. Además, se incluyen varios esbozos de obras en las que se aprecia el interés de Román por combinar creciones de autores distantes en el tiempo. La exposición, que se inauguró ayer, se clausura el próximo 19 de enero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de diciembre de 2001