Crónica:FÚTBOL | 12ª jornada de la Primera DivisiónCrónica
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El Depor cae otra vez ante un colista

El Tenerife coge oxígeno y Pepe Mel se refuerza en su banquillo

Por lo que se ve, al Deportivo de A Coruña no le van los rivales en puestos de descenso. Cayó semanas atrás ante el Rayo Vallecano y ayer lo hizo frente a un Tenerife que había encadenado tres derrotas consecutivas y se jugaba la vida e incluso la continuidad a medio plazo de su técnico, Pepe Mel.

El Tenerife salió con el esquema ofensivo que prometió su entrenador en la pretemporada y al que renunció en los primeros partidos oficiales. La presión y la pelea también regresaron al conjunto canario, consciente de que era la única forma de superar la calidad del rival. Fruto de esa entrega y de su vocación ofensiva, el Tenerife logró adelantarse en el marcador en una jugada que culminó Marioni en el centro del área.

TENERIFE 3| DEPORTIVO 1

Tenerife: Sergio; Venta, Lussenhoff, Charcos, Basavilbaso; Slovak, Martí, Hugo Morales (Bermudo, m. 75), Iván Ania; Marioni (Simutenkov, m. 65) y Acorán (Hidalgo, m. 52). Deportivo: Molina; Scaloni, Donato, Helder (Pandiani, m. 60), Romero; Víctor, Duscher (Mauro Silva, m. 75), Sergio (Djalminha, m. 51)Amavisca; Valerón y Tristán. Goles: 1-0. M. 16. Marioni remata un centro desde la izquierda. 1-1. M. 40. Víctor bate a Sergio tras un gran control y pase de Amavisca. 2-1. M. 47. Marioni aranca desde el centro del campo y bate a Molina. 3-1. M. 72. Hugo Morales empuja a puerta vacía tras una cesión de Slovak. Árbitro: Ansuátegui Roca. Amonestó a Venta, Hidalgo y Scaloni. Unos 16.000 espectadores.

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El Deportivo despertó tras el gol y comenzó a buscar con insistencia la portería de Sergio. El cancerbero del Tenerife tuvo que emplearse a fondo para desviar un disparo cercano de Valerón y, minutos después, vio cómo el balón salía pegado al poste después del remate de cabeza de Tristán.

El esfuerzo del conjunto insular comenzó a pasar factura demasiado pronto y el control del choque quedó en manos del Deportivo, que se acercaba cada vez más con peligro al área rival.

Los de Pepe Mel se dedicaron entonces a presionar más lejos del área gallega para montar contraataques. Pero el Depor ya había avisado en varias ocasiones y no era previsible que siguiera fallando en el remate. En la siguiente aproximación, Amavisca tuvo la sangre fría y la calidad suficiente para controlar un balón colgado en el área y dar un servicio con el sello de gol que certificó Víctor a cinco minutos del descanso.

El inicio de la segunda mitad fue contradictorio. El Tenerife, tras recibir el gol del empate cerca del final de la primera, parecía dormido en la reanudación y el Deportivo seguía buscando la banda izquierda para que un inspirado Amavisca se acercara con peligro ante el guardameta Sergio.

Sin embargo, el argentino Marioni tenía reservado lo mejor y, en un momento de agobio para su equipo, rompió el partido con un gol en una jugada individual llena de potencia y habilidad.

Con el segundo gol en el casillero, Pepe Mel cambió el esquema a sabiendas de la presión en el ataque que iba a ejercer el Deportivo, con Pandiani y Djalminha como refuerzos sacados por Javier Irureta en busca, cuando menos, del empate. El Tenerife jugó a partir de ese momento con un solo punta y convirtió el partido en un monólogo del equipo gallego, que rozó el gol en varias ocasiones, sobre todo en un remate de Tristán que dio en el palo.

Pero, lo que es el fútbol, cuando peor lo pasaba el Tenrife, en un zarpazo atacante y aprovechando el despliegue ofensivo de su rival, consiguió sorprender a la defensa gallega y aumentar la ventaja en el marcador. De esta forma, consolidaba un resultado que ni los más optismistas de la sufrida afición tinerfeña podía presagiar antes de que comenzase el encuentro.

Quedaba mucho partido y los de Irureta no cesaron en su empeño, aunque los palos volvieron a salvar al conjunto canario en un remate de Pandiani. Los últimos minutos del choque fueron un quiero y no puedo del Deportivo frente a un Tenerife defensivo que pudo, sin embargo, aumentar la ventaja en sus peligrosos contraataques ante la escasa cobertura del rival.

De esta forma, el Tenerife respira en la clasificación a costa de un equipo que, a pesar de la derrota, se mantiene como líder de la clasificación gracias a que el Valencia no pudo obtener la victoria en Pamplona ante Osasuna.

Venta y Amavisca persiguen el balón.
Venta y Amavisca persiguen el balón.EFE

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 11 de noviembre de 2001.

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