TECNOLOGÍA

EE UU introduce la inteligencia artificial en las infraestructuras de defensa militar

La agencia DARPA promueve un ambicioso programa para crear una nueva generación de 'software': agentes inteligentes que ayuden a los mandos a coordinar las actividades del Ejército en todo tipo de situaciones.

Los agentes de software entran a filas. El Ejército norteamericano tiene previsto diseminar en sus sistemas informáticos miles de estos componentes de inteligencia artificial. Su tarea es facilitar la toma de decisiones de los mandos, coordinar acciones entre barcos, aviones, soldados y coaliciones de países en una operación militar o agilizar el avituallamiento de pequeños comandos en el campo de batalla. Estas aplicaciones, que trabajan en red, son capaces de reconfigurarse automáticamente adaptándose a los cambios del escenario y sustituir a los agentes que no funcionen.

En su versión menos compleja, los agentes de software son aplicaciones utilizadas por los motores de búsqueda en Internet o pujan en subastas electrónicas. Son autónomos, responden al entorno, mejoran con el uso y hacen tareas específicas, como mayordomos digitales, por cuenta del usuario.

El programa CoABS (control de sistemas basados en agentes, en inglés), desarrollado por la agencia de proyectos avanzados DARPA, del Departamento de Defensa, promete reducir por diez el tiempo que los mandos dedican a manipular la información para concentrarse en las misiones, ya que deben tomar decisiones muy rápidamente. Participan compañías como Lockheed Martin y universidades como Carnegie Mellon y el MIT.

Los puntos básicos del proyecto de multiagentes son la robustez (capacidad de tratar de manera eficiente los fallos y resolver problemas o caídas en las aplicaciones en distintos puntos de la red que coordinan la defensa), la creación de programas dinámicos (instalar nuevas aplicaciones sin necesidad de paralizar el sistema: 'hablarían' con las existentes automáticamente, como sucede al incorporar un periférico a un pecé) y la capacidad de que estos programas informáticos se entiendan entre ellos para intercambiar información a través de un lenguaje común todavía no concluido, el DAML.

Guerra asimétrica

James Hendler, hasta el 30 de septiembre director del CoABS, considera que los agentes de software son un componente esencial para la guerra asimétrica. Esta tecnología 'está comenzando a mostrar grandes promesas en inteligencia y en el tradicional mando y control, pero no puedo decir nada más', explica con reserva a Ciberp@ís.

Juan Antonio Rodríguez, investigador de la empresa española Isoco, participó en CoABS desde el Masachussetts Institute of Technology en un sistema de gestión de excepciones: 'Un sistema robusto capaz de detectar automáticamente la existencia de problemas'. Por ejemplo, agentes de software enviados por la red planifican el lanzamiento de misiles y reparten los cálculos de trayectorias entre otros agentes distribuidos en máquinas conectadas. Si una aplicación de radar se cae, otro agente continuará los cálculos de la trayectoria desde otro ordenador.

Los agentes de software no se comunican por mensajes sintácticos, sino semánticos. 'El lenguaje DAML debe permitir que las aplicaciones, cuando se pasen información entre ellas, puedan interpretarla (qué es un avión, de qué tipo, características). El contenido semántico se puede fusionar. De este modo, una aplicación podrá distribuir tareas entre otros agentes y recibir la información: cálculos muy pesados de trayectorias, planear la defensa o activar escudos antimisiles'.

La investigadora Yolanda Gil, de la Universidad del Sur de California, trabaja para CoABS creando bases de datos del conocimiento y ontologías (facilitan la búsqueda de agentes que hagan la tarea requerida) para la planificación militar. 'Con cinco agentes es fácil hacer que hablen entre ellos, pero la visión de CoABS es la interoperabilidad entre centenares de miles de agentes y no sabemos qué parámetros tienen todos ellos ni cuáles están disponibles'. Por ejemplo, encontrar un agente que envíe a un helicóptero una ruta dada, un origen y un destino. Este tipo de sistemas todavía es experimental y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos los podrían utilizar en los próximos cinco años o, con la situación actual, quizá antes, calcula Gil.

Este programa representa un esfuerzo en investigación militar similar al de la criptografía, señala Ulises Cortés, experto en agentes de la Universidad Politécnica de Cataluña.

COABS: coabs.globalinfotek.com

Crisis simulada en Kuwait

Emergencia en Kuwait. La ciudad se enfrenta a un ataque terrorista imaginario. Como es norma en estos casos, el Gobierno norteamericano procede a la evacuación de los ciudadanos de su país. Lo hace ordenadamente. No hay peligro para nadie, todo ocurre en la pantalla de un ordenador. La universidad Carnegie Mellon desarrolló una simulación informática de este supuesto drama para el Departamento de Defensa. Katia Sycara, responsable del proyecto que costó 50 millones de dólares (900 millones de pesetas), explica cómo funciona: 'Los agentes de software proporcionan una inestimable ayuda a los equipos humanos (embajada de Estados Unidos, experto en transporte y un comandante de una base cercana). Los agentes proveen una variedad de servicios y soporte a los humanos como si fueran los humanos los que planean la evacuación. Estos programas inteligentes anticipan demandas de información y ofrecen los datos correctos a la persona idónea en el momento adecuado'. A medida que la situación se complica y se vuelve más hostil, planean y replanean las rutas de evacuación, por ejemplo. Actúan como sensores para controlar la situación y alertan al equipo humano de peligros potenciales a través de sistemas de voz o de texto. Los agentes también se coordinan entre ellos para mejorar estas tareas y adaptarse según evolucione la situación.

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