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Entrevista:MIGUEL RÍOS | Cantante y compositor

'Estamos en pañales en humanismo'

Pregunta. ¿Es usted incombustible?

Respuesta. No. La verdad es que me gusta mucho mi trabajo, y no lo veo como una maldición bíblica.

P. Miguel Ríos y las estrellas del rock latino. ¿Qué cuenta de nuevo

R. La posibilidad de volver a tocar con gente de mucho peso en el rock cantado en castellano, y de volver a mi primera época de hacer versiones, pero ahora con los autores.

P. ¿Un disco es como un hijo, sólo que no hay que pagarle la carrera?

R. No, joder, un disco cuesta mucho más. Por eso, lo de la piratería está muy mal.

P.

¿Cómo se alimenta la inspiración?

R. Yo lo tengo jodidísimo. He estado un año intentando inventarme canciones para no tener que hacer este disco con los compañeros [risas], y no me salía ninguna. Creo que la inspiración se alimenta currando.

P. Su primer disco, hace 40 años, fue Pera madura. Pero no acaba usted de caerse del árbol.

R. Je, je, je. La verdad es que, como dicen en Granada, estoy maúro. Pero no pasado.

P. Dijo que de pequeño era un niño cantor. ¿Con qué ahuyentaba a las visitas?

R. [Risas]. Afortunadamente para mí, porque me daban la propina, no se iban. Les cantaba El torito bravo, de Jorge Negrete.

P. ¿Estamos para himnos a la alegría?

R. Más que nunca, porque en la Oda a la alegría, Schiller expresaba su esperanza de que alguna vez el ser humano pudiera ser realmente llamado tal. Y todavía estamos en pañales en cuanto a humanismo.

P. ¿Cómo anda de sentido del humor?

R. No soy precisamente un humorista, pero me gusta mucho reírme.

P. Jugaba bien al fútbol. ¿Le gustaría haber llegado a ser Figo?

R. Hombre... Claro que sí. Pero mejor haber sido Di Stefano, por una cuestión generacional. Y sobre todo porque habría vivido un momento increíble del fútbol, como competición y deporte. Ahora se vive más a nivel crematístico.

P. Julio Iglesias y usted pasaron del balón a la canción.

R. Bueno, pero Julio estuvo en las divisiones inferiores del Real Madrid y yo entré directamente a jugar con las estrellas [carcajada].

P. No se corta nada.

R. Yo es que he tenido la suerte de jugar con Alfredo di Stefano, con Puskas, con Héctor Rial, con toda la gente que era ídolo de mi infancia, porque cuando se retiraban seguían echando partidos en la Ciudad Deportiva.

P. ¿La única diferencia entre ustedes era que ellos no sabían cantar?

R. No, no: el que ellos sabían jugar de putísima madre y yo era el que les llevaba las pelotas.

P. ¿Todos los granadinos tienen mala follá?

R. Hombre, es una de las buenas cualidades del granadino [ríe]. Algunos granadinos son celebérrimos por ella.

P. ¿Se incluye?

R. No soy un típico mala follá, pero aprecio algún gesto de mala follá, incluso cuando me lo hacen a mí. Entra dentro de las reglas del juego.

P. ¿Por qué prefiere ciento volando a pájaro en mano?

R. Porque creo que ahí estriba un poco la filosofía de mi propia vida.

P. ¿Ha vencido su inseguridad?

R. Más que vencerla, digamos que negocio con ella.

P. ¿Es usted para todos los públicos?

R. Sí, yo creo que sí, que soy un artista incluso ya hasta familiar.

P. ¿Qué sabe hacer para mayores de 18?

R. [Ríe]. Casi todo, menos invertir en Gescartera.

P. ¿Sigue pensando que los viejos rockeros nunca mueren?

R. La verdad es que escribí esa canción con el deseo de homenajear a la gente que me había precedido -Chuck Berry, Elvis Presley...- y que me enseñó el oficio. Nunca fue autobiográfica. Pero está demostradísimo que las canciones nos sobreviven.

P. ¿Eran más rockeros los del PSOE o lo son más los del PP?

R. La gente del PSOE ha tenido mucha más sensibilidad con el mundo de la cultura que la gente del PP. Y el rock es cultura.

P. Michael Jackson vuelve a los escenarios para un homenaje. ¿Usted está para el homenaje?

R. No, yo no [ríe]. La verdad es que no sé por qué le dan un homenaje a Michael Jackson: si es una cuestión más musical, de taxidermista o de plástica quirúrgica. Es un gran músico al que no sé cómo irá su vida íntima. Yo estoy no para una retirada de no cantar, pero sí para irme a Granada, estar tranquilo.

P. Vuelve a Granada.

R. Pero definitivamente [risas]. Revuelvo a Granada.

P. ¿Aspira a durar lo que la reina madre de Inglaterra?

R. No. Por lo menos en ejercicio de mis funciones de reina, no.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de septiembre de 2001