Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los médicos dicen que Rodríguez Menéndez estuvo a punto de morir

Los médicos que operaron al abogado José Emilio Rodríguez Menéndez del disparo que recibió en la madrugada del 17 de junio de 1999 destacaron ayer su sorpresa por que su paciente llegara vivo al hospital dada la gravedad de la herida, y señalaron que, de no haber sido intervenido de urgencia, hubiera muerto 'seguro'. Los dos doctores del hospital Clínico de Madrid declararon como testigos en la séptima jornada del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial por el intento de asesinato de Rodríguez Menéndez a las puertas de su chalé de la localidad de Las Rozas, y en el que está acusada como inductora la ex esposa del letrado, Laura Fernández, y otras tres personas.

Miguel de Larroque, jefe de guardia de cirugía en dicho hospital aquella noche, aseguró ante el tribunal que la bala que recibió Rodríguez Menéndez quedó alojada en su tórax tras haber penetrado por el brazo derecho, atravesado un pulmón y lesionado la vena cava. 'Se estaba muriendo', afirmó el médico, que tuvo que operarle dos veces. Para la segunda intervención, dirigida por el otro testigo, el jefe del servicio de cirugía cardiaca, Manuel Gil Aguado, fue necesaria la autorización de Laura Fernández a quien Aguado informó del alto riesgo de la operación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de septiembre de 2001