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Euskadi ha realizado hasta ahora 15.000 tests de las 'vacas locas' con un solo caso positivo

Agricultura no descarta que se den otros al analizarse desde ayer todas las reses muertas

Los servicios veterinarios del Departamento de Agricultura han realizado hasta ahora 15.000 tests priónicos de detección del mal de las vacas locas a otros tantos animales sacrificados y sólo ha contabilizado un caso positivo. Desde que el plan de choque contra la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) se puso en práctica, el pasado 8 de enero, todas las reses mayores de 24 meses sacrificadas en los mataderos vascos son analizadas para comprobar que no están infectadas antes de que su carne llegue a los mercados. A partir de ayer las pruebas se realizan también a los animales fallecidos en las granjas.

La cifra de tests realizados sitúa a Euskadi en la tercera posición de las comunidades autónomas en números absolutos de pruebas, pese a que la cabaña vacuna vasca, con 190.000 cabezas, sólo representa el 3% de la de todo el Estado. Si el cálculo se realiza según el censo ganadero, el País Vasco ocuparía el primer lugar.

Una res nacida y criada en Azpeitia ha sido el único caso que ha dado positivo en el test de detección de la enfermedad. La vaca formaba parte de una cabaña de nueve reses (cuatro de carne, cuatro de leche y un novillo), era de raza frisona y tenía 47 meses. La granja fue intervenida por la Diputación de Guipúzcoa y se eliminó a los animales que vivían junto a la res enferma. El consejero de Agricultura, Iñaki Gerenabarrena, admitió en su momento la sorpresa que le había producido el hecho de que la vaca procediese de Euskadi, dado el exhaustivo control que se viene realizando en la comunidad a los piensos que comen los animales desde hace varios años.

El trabajo de los laboratorios dependientes del departamento se va incrementar a partir de este mes. Ayer sábado entró en vigor la nueva normativa de la Unión Europea que obliga a realizar el test tanto a los animales destinados al consumo humano como a los recogidos muertos en las explotaciones ganaderas y que hasta ahora eran destruidos directamente.

30.000 al final de año

El responsable del área de Ganadería del departamento, Juan Ramón Puy, ha señalado que en la comunidad autónoma ya se venía realizando un examen muestral de estos animales, aunque no se extendía al 100% de los animales fallecidos. 'Se va a incrementar el número total de controles en un 20%', precisó. Entre las reses muertas y las que vayan a consumo, a final de año los animales analizados por el departamento rondarán los 30.000.

Además, la retirada del sistema de intervención también obligará a aumentar los controles. Este mecanismo, puesto en marcha por el Ministerio de Agricultura en abril, permitía a los ganaderos eliminar a los animales de mayor edad, y por tanto con mayor riesgo de tener la enfermedad, sin realizar el test. Con él lograban una generosa compensación económica por parte del Gobierno y evitar que el precio de la carne bajara mucho, ya que la realización de la prueba encarece el precio de los canales de unas reses que después tienen muy difícil salida en el mercado al tratarse de carne de segunda. Más de 600 ganaderos vascos se acogieron a estas ayudas para sacrificar 2.000 vacas.

Según Puy, 'cuanto mayor sea la base de animales a controlar, más posibilidades hay de que alguno de positivo. Es previsible que pueda aparecer alguno a partir de este mes, pero también es cierto se ha eliminado bastante ganado conflictivo [perteneciente a la época en que eran alimentados con harinas de carne] por la vía de la intervención'.

Consumo en el 100%

Lo que sí se va a mantener es la compra de intervención para las reses de lidia. La totalidad de animales que se lidian en las plazas de toros están sometidos al control de la enfermedad y ya en las pasadas ferias de Vitoria, Bilbao y San Sebastián se han analizado todos los toros con resultados negativos.

Puy reconoce que el primer trimestre del año fue 'duro' en cuanto a organización del laboratorio, información a los veterinarios y el diseño del trabajo a realizar. Pero señala que en estos momentos el programa de control de la enfermedad 'funciona con normalidad' y que el País Vasco ha sido una de las primeras comunidades en las que se han restablecido los niveles de consumo de carne y de sacrificio en los mataderos. En un primer momento de las crisis de las vacas locas, la venta de carne de vacuno se redujo de media entre un 30% y un 40%. 'Ahora el consumo prácticamente está otra vez al 100%', afirma Juan Ramón Puy.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de septiembre de 2001