El euro está haciendo aflorar el dinero negro, según el gobernador del Banco de España

Jaime Caruana, 49 años, ingeniero, con algo más de un año al frente del Banco de España, está convencido de que el euro traerá ventajas decisivas para el turismo y aflorará parte de la economía sumergida.

Los billetes y monedas de euros ya están aquí. El Banco de España empezó ayer la predistribución de los billetes y monedas de euros a bancos y cajas, que a su vez los repartirán a los grandes comercios con el compromiso de que no los faciliten al público. Los pequeños comercios podrán disponer de euros a partir del 1 de diciembre y el día 15 de este mes ya podrán ser adquiridos por los ciudadanos, aunque no servirán como medio de pago hasta el inicio de 2002. Durante enero y febrero próximos convivirán pesetas y euros. El gobernador del Banco de España asegura que hasta ahora todo el proceso de sustitución de la peseta se ajusta a las previsiones.

Pregunta. ¿Cuál es el impacto económico que tendrá el cambio de pesetas a euros en un sector tan sensible a las monedas como el turismo?

Respuesta. Desde el punto de vista del turismo, el euro supone clarísimamente una gran ventaja. El hecho de que salgas de cualquier país europeo con los billetes que estás manejando y sepas que los precios y el pago lo vas a hacer con la misma moneda es una clarísima ventaja. El turismo es uno de los sectores en donde las ventajas son más evidentes.

P. Estos últimos días están apareciendo muchas noticias de salidas de dinero, aprensiones en zonas fronterizas, como Andorra. También se registra un aumento muy notable de las compras de inmuebles y vehículos de lujo en metálico. ¿El fin de la peseta puede significar también un golpe para el dinero negro?

R. En todos los países de la zona euro, prácticamente con una intensidad muy similar, se observa que se están demandando menos billetes, es decir, es como si el que tiene billetes guardados los estuviera sacando y ya no demandara nuevos billetes al banco central. Nosotros lo que estamos viendo es que la demanda de billetes está cayendo, y de ahí se puede deducir que pueda haber algo de la economía negra que esté aflorando. La demanda de billetes cae porque está aflorando parte de la economía sumergida.

P. ¿Cómo puede afectar la introducción física del euro al consumo? ¿Después de la euforia actual puede venir una caída de las ventas de coches y viviendas?

R. Es muy difícil evaluar en qué sentido ahora se está aumentando el consumo o simplemente adelantando parte del mismo. Yo creo que lo que hay que ver del euro es que es algo que nos viene favoreciendo con unos tipos de interés muy bajos y con unas condiciones de financiación de la economía muy favorables ya desde 1999. Los efectos económicos importantes han sucedido incluso antes de 1999, en los meses anteriores, cuando empezaron a bajar los tipos de interés al pertenercer a una economía más grande y estable.

P. En Francia y otros países europeos hay cierta preocupación entre los ciudadanos por si se producirán colas en los bancos o problemas burocráticos.

R. Creo que habría que transmitir un cierto grado de confianza al ciudadano de que las cosas se han preparado bien. Las entidades de distribución han hecho un esfuerzo muy notable. Hay muchos canales por los cuales los billetes llegarán al ciudadano.

P. Los billetes de euros son estraordinariamente sofisticados, incorporan numerosas medidas de seguridad. ¿Por qué están tan preocupados por las falsificaciones?

R. Al tratarse de un billete nuevo, se ha incluido toda la nueva tecnología contra la falsificación y realmente se han hecho unos billetes con una notable personalidad y muy sofistificados.

P. Una vez que estén en circulación los nuevos billetes, ¿qué impacto pueden tener en la relación euro-dólar?

R. Bueno, hay la teoría de que esto puede generar una mayor confianza en el euro. Pero mi opinión es que es un efecto un poquito limitado. Creo que el cambio del dólar con el euro se mueve más por inversores institucionales y por grandes operadores, que por los billetes.

P. Algunos expertos apuntan que la presencia física del euro supone que el proceso ya es irreversible y lo interpretan como un fortalecimiento del euro.

R. Sí, la irreversibilidad puede proporcionar más confianza.

P. ¿Le preocupa la mayor tasa de inflación que hay en España respecto a la media europea?

R. Una economía como la española, que tiene que alcanzar el nivel europeo, tiende a un cierto diferencial de inflación positivo, y en la medida en que ese diferencial de inflación se explique por diferencias de productividad no pasa nada. Pero si no está relacionado con productividades, hay que tener cuidado, porque si se pierde productividad, entonces el ajuste vendrá por crecimiento.

P. Sería una paradoja si por culpa de esa inflación un poco elevada, tuviéramos que pagar el euro con empleo.

R. No. Es justo todo lo contrario. De momento, lo que tenemos es muchísimas mejores condiciones para crecer, y crecer con empleo. Sólo hay que ver lo que ha pasado en estos últimos años. La economía española tiene ahora unas condiciones monetarias y un crecimiento del empleo como en pocas ocasiones se ha tenido. Las reglas del juego que tenemos implican que precisamos unas políticas económicas que vayan al equilibrio presupuestario y que los salarios crezcan de una manera similar a la productividad. Pueden crecer más que en Europa, pero en la medida en que esté asociado a comportamientos de productividad.

P. ¿Pero la mayor inflación española es por una mayor productividad?

R. Todos los países europeos hemos tenido el impacto de unos efectos transitorios como han sido el petróleo y los productos alimenticios, las carnes, que han afectado de manera más o menos desigual a todos. Pero empezamos a ver que la inflación ya ha tocado techo y desciende, lo hará con altibajos, pero ya ha empezado su camino descendente. A esto se suma que la economía europea se está desacelerando a un ritmo superior a lo que se tenía pensado y eso también va a contribuir a mejorar las perspectivas para la inflación. Esto ha permitido al Banco Central Europeo reducir los tipos de interés. Ahora las condiciones monetarias y financieras que tiene la zona euro son condiciones muy propicias para el crecimiento. Sólo hay que ver cómo crecen los agregados monetarios o el crédito, es decir, la economía tiene suficiente capacidad de financiación. La economía española se desacelera también, pero un poquito menos que el resto.

P. Pero ahora lo que preocupa a los ciudadanos es saber si estamos ante un proceso que puede terminar en recesión.

R. No estamos hablando de recesión, decimos que se están desacelerando las economías europeas.

P. ¿Y la recesión está en el horizonte?

R. No, no se está previendo en estos momentos una recesión.En algún momento la economía europea y la mundial tienen que iniciar su vuelta a la recuperación. El hecho de que la inflación empiece a ceder va a dar una mayor capacidad adquisitiva a las personas y eso facilitará una cierta recuperación económica.

'Gescartera es un tema muy negativo'

P. Estos días la atención del mundo financiero está concentrada en el escándalo de Gescartera. Hay una cierta preocupación por si este caso puede infundir desconfianza en los inversores españoles y extranjeros, porque piensan que los mecanismos de control han sido insuficientes.

R. No estoy de acuerdo con esa valoración. Creo que Gescartera es un tema importante y un tema muy negativo, pero esto sucede en muchos países. No le quiero quitar importancia, en absoluto. No voy a entrar en Gescartera, porque ya hay investigaciones que ya tienen sus canales. Pero analizando globalmente lo que ha sucedido en el sistema financiero español desde la Ley del Mercado de Valores en 1989 y la constitución de la comisión, la evolución ha sido muy positiva hasta ser un sistema tan seguro como cualquier otro,por no decir más. La comisión ha tenido un papel tremendamente importante en esa evolución positiva.

P. ¿Piensa que hay que modificar la supervisión y reunificar la inspección del Banco de España con la de seguros y la Comisión de Valores?

R. Modificar la supervisión es totalmente improcedente. El modelo de supervisión que hay en España es el más conveniente para este país. Es posible que en otros países a lo mejor sea bueno otro, tengo mis dudas. Para ser justos, no creo que los dos modelos, el de supervisión especializada o el modelo de supervisión unificada, hayan mostrado que uno sea mejor que otro de una manera contundente y clara. Creo que en los pros y los contras hay muy buenos argumentos a favor de uno u otro. En el caso de España, mi opinión personal es que el modelo diferenciado, en que la supervisión bancaria está en el Banco de España, está funcionando muy bien. Para la supervisión de los mercados de valores está en la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que si hacemos un análisis global de su evolución hay que valorarla muy positivamente. Y es bueno también que la supervisión de seguros esté especializada.

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