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3.000 alumnos de colegios públicos de Melilla podrán estudiar el islam

Unos 3.000 alumnos de origen bereber de los colegios de educación primaria de Melilla podrán recibir clases de religión islámica el próximo curso. Lo harán en centros públicos, en horario escolar y con profesorado especializado, tras el acuerdo alcanzado por el Ministerio de Educación y la Comisión Islámica de Melilla (CIM), según anunció ayer el presidente de esta entidad, Aberraman Benyahya. La mitad de los alumnos melillenses de educación infantil y primaria, son musulmanes. Hasta ahora la enseñanza se realizaba exclusivamente en las mezquitas.

El presidente de la CIM señaló, según Efe, que Melilla es 'el primer paso' para conseguir la implantación de la enseñanza religiosa islámica en todo el territorio MEC (aquellas Comunidades Autónomas que no tienen transferida la educación).

Los profesores, 12 en total, han sido seleccionados por la asociación religiosa. Ésta les exigió titulación universitaria, haber realizado el curso de adaptación pedagógica (CAP), conocimiento del árabe y del tamazight -dialecto norteafricano que hablan los bereberes melillenses- y experiencia docente. Benyahya recalcó que en la selección, por primera vez, 'la Comisión Islámica no había vetado a las mujeres'. La Dirección Provincial del Ministerio de Educación revisará la selección hecha por la CIM y se encargará de realizar la contratación. Los padres de los alumnos interesados deberán solicitar en los colegios la inscripción de sus hijos en las clases de religión islámica.

Fracaso en 1998

La religión musulmana ya se enseñó de forma experimental en seis colegios de Melilla en los últimos meses del curso 1997-98, y se suspendió por diferencias entre el Gobierno y la Confederación Islámica de España (máximo órgano musulmán y en el que está integrada la CIM). Según ésta, las diferencias se superaron en el momento en el que el Estado aceptó que los alumnos recibieran las clases en sus centros, en horario lectivo y que los profesores tuvieran contratos 'similares' a los del resto de profesores.

La Ley Orgánica de Enseñanza Religiosa, de 1980, ya garantizaba la pluralidad en la enseñanza religiosa. Sin embargo, el Estado ignoró este hecho hasta que en 1992 equiparó la religión católica a la judía, protestante y musulmana (las tres confesiones que fueron declaradas de gran arraigo social) y firmó acuerdos en con éstas.

Los acuerdos incluían la enseñanza de estas religiones en los colegios públicos (no en los concertados) cuando más de 10 alumnos de un centro lo solicitaran. Añadían además que los representantes de las religiones eran los encargados de fijar los contenidos de las asignaturas y de seleccionar a los profesores. En septiembre de 1999, el Gobierno, tras conversaciones con la Confederación Islámica, decidió desarrollar el derecho a la enseñanza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de agosto de 2001