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Londres y Madrid reanudan el diálogo sobre Gibraltar y entierran la 'propuesta Matutes'

Jack Straw y Josep Piqué retoman en Londres las conversaciones interrumpidas hace cuatro años

Los ministros de Asuntos Exteriores del Reino Unido y de España, Jack Straw y Josep Piqué, respectivamente, resucitaron ayer el diálogo sobre Gibraltar tras casi cuatro años de silencio. Pero lo hicieron enterrando la propuesta Matutes, que defendía que ambos países compartieran la soberanía sobre la colonia y su posterior devolución a España. Ambos ministros subrayaron su 'voluntad política de superar todas las diferencias sobre Gibraltar' y decidieron reunirse de nuevo en Madrid el próximo otoño, según indicaron fuentes diplomáticas.

De la entrevista surgió también la posibilidad de que se sume al diálogo el ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana.

El comunicado conjunto sobre la reunión enfatiza que Straw y Piqué 'se han reunido en el marco de la Declaración de Bruselas', con lo que se reanuda así de manera oficial un proceso negociador que llevaba casi cuatro años interrumpido. El proceso de Bruselas es el marco negociador del que se dotaron ambos países a través del comunicado conjunto publicado en noviembre de 1984 en la capital comunitaria por los entonces ministros de Asuntos Exteriores Geofrey Howe y Fernando Morán.

A la salida de la reunión de ayer, Josep Piqué reconoció que la llamada propuesta Matutes ya no está sobre la mesa. 'Hemos decidido mirar al futuro y olvidar las propuestas del pasado', reconoció. 'España considera todas las propuestas que se han hecho, y en particular la propuesta Matutes, como elementos de trabajo. Otra cuestión es que hayamos decidido no utilizar esas propuestas como base de partida para nuestros trabajos ahora', aclaró después. 'Nos hemos comprometido a trabajar con la mente abierta de cara al futuro. No se trata de partir ahora de un rechazo, sino partir de una afirmación en positivo', añadió el jefe de la diplomacia española.

Según precisó ayer en Almería el ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, la propuesta Matutes ha sido retirada del diálogo a instancias de Londres. 'Straw le ha dicho a Piqué que las propuestas de Abel Matutes no forman una base adecuada para el diálogo ya que prejuzgan que la soberanía sobre Gibraltar será finalmente española', declaró Caruana a este diario. 'Se esperan otras bases y otras fórmulas', añadió.

Peter Caruana, que calificó de 'plenamente satisfactorio' la reunión mantenida ayer en Londres por Straw y Piqué, aseguró que el ministro británico le había informado por teléfono del desarrollo de la conversación.

La propuesta Matutes fue uno de los factores que precipitaron en 1998 la suspensión del proceso de Bruselas. Las ideas de Abel Matutes, antecesor de Piqué en Exteriores, no progresaron porque, aunque concedía al Peñón la más amplia autonomía y el mantenimiento de su paraíso fiscal, eso era a cambio de una modificación del estatuto por el que la colonia pasaría a la soberanía conjunta hispano-británica durante 50 años, para integrarse después plenamente en España.

Presencia gibraltareña

El otro factor que provocó el fracaso fue la negativa de Peter Caruana a integrarse en la delegación británica para participar en las reuniones bilaterales entre ambos países. La presencia gibraltareña en las negociaciones fue uno de los asuntos abordados ayer. El comunicado conjunto sobre la reunión señala que 'ambos ministros confirmaron que la implicación gibraltareña será un elemento importante para avanzar en este proceso, y saludarían la asistencia del Ministro Principal de Gibraltar a ulteriores reuniones ministeriales'.

El ministro español precisó que 'la parte británica va a trabajar, y nosotros lo vemos de manera positiva, para que se incorpore a la delegación británica el señor Caruana. Creo que eso puede ser también muy importante para seguir dándole solidez al proceso'. Pero Caruana ya advirtió ayer que pretende asistir a las reuniones 'con voz propia y autorepresentándonos, aunque no como país independiente porque no lo somos'. 'Y debemos contar con las garantías de que no se puede acordar ninguna modificación del estatuto de Gibraltar sin el consentimiento del pueblo gibraltareño y de su Gobierno', remarcó el ministro principal.

Aunque de la reunión de Piqué y Straw no surgieron acuerdos concretos en ninguno de los contenciosos que enfrentan a ambos países por el problema de Gibraltar, sí empieza a vislumbrarse una salida al problema de la directiva europea Cielo Único y, quizá, a la demanda británica de que España permita el acceso de más líneas telefónicas a la colonia.

Sobre la creación de una única autoridad europea para regular el tráfico aéreo, bloqueada por el problema del aeropuerto de Gibraltar, Piqué afirmó ayer que 'en este nuevo clima va a ser posible que tengamos una solución muy pronto'. 'Los expertos de ambas partes siguen trabajando, y espero que a la vuelta de vacaciones podamos encontrar una solución definitiva', agregó.

En torno a las líneas telefónicas, el ministro español dijo: 'Estamos abiertos a cualquier cosa que signifique mejorar las comunicaciones de los ciudadanos de Gibraltar pero en ningún caso eso puede suponer una competencia desleal al mercado de las telecomunicaciones en España'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 2001