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Crítica:CRÍTICAS

Miedo 'made in Spain'

Sólo recientemente, y a raíz del éxito alcanzado por algunas producciones norteamericanas de miedo de serie B de ambiente universitario, en España el género de miedo ha comenzado a resurgir de sus cenizas con unas películas cuyo principal defecto es notarse demasiado la influencia, por no decir copia, de los originales de Hollywood.

Tuno negro pertenece a este resurgir. También tiene muy claros antecedentes en las producciones norteamericanas de miedo protagonizadas por universitarios, y la mayoría de sus defectos. Irregularidades en el desarrollo de la historia; personajes elementales y de una sola pieza; como ocurre siempre en este tipo de producciones, el malvado es quien menos podía imaginarse y carece de cualquier tipo de razón, moral o psicológica, para ser un asesino en serie; y el final queda abierto a una segunda parte, en función del posible éxito de la primera.

TUNO NEGRO

Directores y guionistas: Pedro L. Barbero y Vicente J. Martín. Intérpretes: Silke, Jorge Sanz, Fele Martínez, Maribel Verdú, Eusebio Poncela, Patxi Freytez, Sergio Pazos. Género: suspense. España, 2001. Duración: 100 minutos.

No obstante, Tuno negro tiene dos grandes ventajas sobre este nuevo cine de miedo nacional. En primer lugar, que sus autores no acaban de tomárselo en serio y la historia está sazonada con un eficaz y fino humor. Y luego, que hacen todo lo posible por nacionalizar las influencias norteamericanas. Es decir, a pesar de un exceso de ordenadores y aparatos de sofisticada tecnología que aparecen en la trama, la historia está situada en la vieja Universidad de Salamanca; al final llega a arder su famosa catedral, y la mayoría de los personajes masculinos son tunos, esa institución tan antigua como nefasta, e incluso llegan a cantar la terrible Clavelitos.

Convencional

Primera película escrita y dirigida por Pedro L. Barbero y Vicente J. Martín, provenientes del mundo de la publicidad y la televisión, demuestran ser mejores realizadores que guionistas. Aunque se limitan a contar su historia de la manera más convencional y simple posible, sin ningún tipo de concesiones al virtuosismo, y a manejar bien los elementos que el productor Andrés Vicente Gómez ha puesto en sus manos.

También hay que decir en favor de la nueva pareja de debutantes que utilizan con habilidad su amplio reparto, desde los más conocidos; Silke, Jorge Sanz, Fele Martínez, Eusebio Poncela, hasta los menos: Patxi Freytez, Sergio Pazos, Enrique Villén o Rebeca Cobos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de julio de 2001