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De Palacio asegura que algunas compañías aéreas europeas desaparecerán por la fuerte competencia

Madrid / Bruselas

La comisaria europea de Transportes, Loyola de Palacio, aseguró ayer en Madrid que el sector aéreo atraviesa en la actualidad por un momento 'delicado' y auguró que 'se avecina una fuerte reestructuración, como consecuencia de la integración de los mercados europeos e internacionales'.

'Si hay un sector competitivo a escala internacional, ése es el aéreo', declaró la comisaria, quien aseguró que hay casos concretos de compañías aéreas europeas en crisis 'que van a tener que ser vendidas o, incluso en algunos casos, tendrán que desaparecer'.

Una de estas compañías en crisis, Sabena, se enfrenta ahora a las dudas de la Comisión Europea sobre la legalidad de las ayudas públicas que recibió del Gobierno belga para sanearse. Loyola de Palacio se está planteando la posibilidad de abrir antes de final de mes una investigación formal que determine si la inyección de capital público al plan de recapitalización de Sabena es compatible con las reglas del Tratado de la UE en materia de ayudas de Estado. Bruselas quiere saber cuál es el papel que la compañía Swissair va a jugar en el proceso después de que decidiera romper sus compromisos en el reflotamiento de Sabena.

'Seguimos pensando en esa posibilidad de incoar una investigación formal porque hoy tenemos más dudas que ayer', afirmó un portavoz del Ejecutivo comunitario. El Gobierno belga anunció en febrero que

iba a aportar 100 millones de euros (16.638 millones de pesetas) al plan de capitalización de Sabena -estimado en 250 millones de euros (41.596 millones de pesetas)- para ayudarle a superar los problemas por los que atraviesa la compañía de bandera belga. Swissair, que tiene el 49,5% del capital de Sabena, se comprometió a aportar los 150 millones de euros restantes e incrementar así su participación hasta el 85%. Bruselas vetó las ayudas concedidas a Iberia por valor cercano a 130.000 millones de pesetas y que, luego fue renegociado. De aquella renegocaición salió el acuerdo que contemplaba la famosa cláusula 104 de reducción de sueldos para facilitar una solución para la compañía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 2001